miércoles, 24 de diciembre de 2008

NAVIDAD PERUANA


Hace algunos años, en la década de los maravillosos años setenta, tuve la suerte de conocer a uno de los mejores retablistas ayacuchanos Nicario Jiménez Quispe, artista y maestro de maestros en el sutil arte de dar vida a las costumbres de su pueblo con las coloridas cajas denominadas retablos. Era además un estudioso de las costumbres de su pueblo; animado por la estudiosa alemana Gertrudis B. de Solari, promotora cultural y amante del arte andino, se atrevió a escribir sobre la NAVIDAD EN HUAMANGA.
Un breve resumen de ello quiero transmitir porque una de nuestras obligaciones es rescatar las tradiciones, para reconocernos y amar lo nuestro.
Como es sabido por todos, las fiestas religiosas se sobrepusieron a las tradiciones de culturas ancestrales, por ejemplo la navidad en el mundo cristiano se celebra recién desde el año 400 D.C. a instancias del Rey Constantino II. El 24 de Diciembre en nuestro país, coincide con el solsticio de invierno en Europa y otras latitudes, aquí es el solsticio de verano, fiesta también celebrada, por nuestras culturas tradicionales. Las mismas que guardaban un contacto íntimo con la naturaleza y dedicaban unos días a celebrar con ella y la comunidad, los mágicos cambios de estaciones, celebraban todo lo bueno que la tierra y el universo les brindaba.
Para los cristianos ésta es una fiesta de amor, solidaridad y agradecimiento al cordero que se inmoló por amor, lástima que este sentido ha quedado en el olvido abrumados por la propaganda y ofertas del mercado, al que todos corren para conseguir lo mejor de la ocasión. Sería bueno hacer una reflexión al respecto y por qué no, aprovechar las ofertas pero también recuperar nuestra humanidad y dignidad.
Cada región, cada cultura celebra a su modo las Navidades, sin embargo es importante resaltar que en los andes, estas fiestas son comunitarias, prácticamente todo el pueblo se reúne para rendir su homenaje al Niño Dios. En Huamanga, por ejemplo, según Nicario Jiménez “. . . con más de un año de anticipación se elige al Mayordomo, siendo éste un cargo de honor, la comunidad prepara una lista de aspirantes y elige al de mayor consenso, tres meses antes de celebrarse la navidad. La petición al cargo denominada “yaykupakuy”, es parecida a una petición de mano, se le ofrece dulces y ponche, además de una arroba de aguardiente, lo agasajan para que acepte el cargo.
Concluida la ceremonia de elección del nuevo mayordomo, se inician las festividades que duran desde los primeros días de Diciembre hasta después de la fiesta de Reyes. Durante éste tiempo nadie trabaja, nadie cultiva la tierra, y según cuentan los ancianos, un vecino que se atrevió a romper la tradición se desbarrancó con su burro, anota Nicario,
...”La comida y bebida caracterizan estas festividades, siendo las preferidas la Chicha de jora o de Molle. El Mayordomo tambièn llamado “Carguyuk”, es el encargado de organizarla, junto a su familia y a los devotos, éstos últimos son nombrados también con un año de anticipación por el Mayordomo. Son sus ayudantes, quienes a su vez aportan para solventar la fiesta ya sea con dinero, productos agrícolas, carne o músicos.”
El 24 por la noche se celebra la Noche Buena, al compás del “wiracu” y su “macho”, o conjunto de bailarines navideños. El Wiracu, es el que alegra la fiesta, utiliza diferentes disfraces, ridiculizando a algún personaje de la zona como por ejemplo al policía, o alguna autoridad; generalmente prefiere disfrazarse de viejito con joroba, bastón y máscara; danza con sonajas de madera, roba los potajes de la cocina y en sus travesuras, hace bailar y cantar a todos los asistentes. Su misión es dar alegría, no duerme en toda la noche para que la fiesta no decaiga.
A la medianoche, el Mayordomo lleva en brazos al Niño a la Iglesia para la bendición, el recorrido lo hacen bailando acompañados por los músicos y toda la comitiva. Al regreso de la Iglesia sigue la celebración ,con ponche y pan dulce; las mujeres en la cocina se afanan preparando el mondongo (maíz pelado con bastante carne), el que se sirve de madrugada, con bastante ají rocoto, para curar la cabeza y obtener más fuerza.. . “
Y así la comunidad continúa disfrutando de lo mejor de su cosecha y animales hasta la bajada de reyes, en la que se despiden todos unidos, para adorar al Niño, quitarle su vestido de fiesta y ornamentos, los que son guardados celosamente hasta el próximo año. La despedida es con dulces de pan-rosca -panecillos de diferentes formas- y su tradicional chicha de jora.
Nicario sonreía acordándose de su pueblo, ¿en qué ciudad celebras este año la navidad, gran maestro del arte popular?

Marcela García Guerrero
Directora

1 comentarios:

Luis F. dijo...

Felicitaciones!! Un excelente aporte.