lunes, 9 de febrero de 2009

Nuestras contradicciones


Mientras Trujillo es una fiesta, con el tradicional festival ya internacional de la marinera y la IV versión de la Feria del Libro, dos actividades culturales -una de las cuales totalmente posicionada en el imaginario de la ciudad y del país- la otra camino de serlo por su calidad y la necesidad de contar con espacios públicos abiertos en los que nuestra gente a diario puede encontrarse, reconocerse, compartir y dialogar con literatos y figuras conocidas internacionalmente y a su vez hurgar los libros de los stands, buscando sus preferidos; es decir, todo lo que las editoriales y expositores les pueden ofrecer. Trujillo, es una fiesta porque tenemos al alcance de la mano, todo aquello que eleva el espíritu y nos hace crecer como seres humanos.

Sin embargo, paralelo a estos eventos, que nos hacen olvidar por momentos las sórdidas noticias sobre violencia sin sentido y las corruptelas, aún arropadas, aún sin sanción; frente a esto, nuestra historia, nuestra memoria arquitectónica se derrumba, las páginas de los diarios nos traen paredes destruidas por la humedad, el tiempo, la desidia y falta de decisión; unida, quiero creer, al desconocimiento de nuestra historia y por lo tanto falta de amor. Chan Chan, la ciudadela de barro más grande del mundo es declarada en emergencia. Por coincidencia, la directora nacional del INC, doctora Cecilia Bákula, es la encargada de inaugurar la feria del libro, emocionada por el desarrollo de la cultura en nuestra ciudad. Su entusiasmo la llevó a decir que con FE, ESPERANZA Y CARIDAD, las grandes obras salían adelante. Los trujillanos le tomamos la palabra y le decimos que con esa misma “fe, esperanza y caridad,” declare en emergencia el centro histórico de Trujillo y que lidere una campaña tanto para recuperar nuestra memoria histórica, como para que los fondos que producen nuestros atractivos turísticos como CHAN CHAN, se queden en la ciudad. Tal parece que la descentralización aún no ha tocado las puertas del INC, contribuyamos a que se abran.

No podremos hablar de futuro, no podemos alegre o infantilmente, aplaudir propuestas de desarrollo turístico, cuando nuestra herencia colonial y republicana, los íconos arquitectónicos e históricos, son ignorados, maltratados, dejando que el tiempo se encargue de su destrucción total; esto, en una ciudad como Trujillo que tiene tan en alto su blasón hispano. La pérdida de memoria histórica es como haber nacido sin apellido, es una pérdida de identidad; ya lo estamos sufriendo, es hora de remediarlo aún hay tiempo y si las autoridades competentes son conscientes de este hecho, en una acción concertada con instituciones privadas y propietarios, pueden rescatar lo que aún queda en pie.

Este tema me propuse no volver a tocarlo, pero frente a hechos como los acaecidos estos días, frente a este cambio climático que tal parece nos va a convertir en una ciudad tropical, es bueno recordarlo. Recomendar a las autoridades que tienen en sus manos los destinos de nuestro legado histórico, que simplemente hagan cumplir las ordenanzas que ya existen, no dar pase a construcciones que rompan con el entorno, como esas benditas puertas de vidrio, en lugar de un hermoso portón. Salven por lo menos las fachadas y no pierdan el tiempo con lo que ya se cayó porque les aseguró que ningún propietario va a levantar nuevamente adobe por adobe, eso es absurdo. Lo dije en otro artículo, ciudades como Washington, han reconstruido su centro histórico, nosotros por qué no. La respuesta siempre es la misma DINERO, no señores, no es dinero; es amor, memoria e historia y ganas de que el Centro histórico, vuelva a tener la belleza que tuvo, sin letreros y cafés o juguerías “chicha “, sin puertas de vidrio remplazando a los hermosos portones de madera y por último, sin palos sosteniendo paredes agrietadas por el tiempo.

Sí se puede, caso contrario olvídense de los miles de turistas que nos visitarán, saldrán corriendo del Centro Histórico, o llegarán en helicóptero para ver lo que quedó de esta hermosa villa.

Marcela García Guerrero

1 comentarios:

Girasol dijo...

El año pasado que fui de vacaciones a mi Trujillo querido me quede, sorprendida de que Trujillo avanzo muy poco el centro historico. espero que las autoriddaes traten de embellecer la ciudad...no se si lo llegare a ver...
patita y lametones,
Girasol