martes, 5 de mayo de 2009

POR EL DÍA DE LA MADRE

PARA FRIDA ALVA DE BAZAN, MI ESPOSA
Por: Blasco Bazán Vera

Quiero estar esta noche
Entregado a mí,
Y concentrado en ti.
No tener cerca la blancura de tu piel
Que me conquista y me enternece.
Quiero alejarla de mi vista,
Y que tus ojos cual tiernas almendras
Que descansan en tu faz
Semejen niños buenos
Regalando amor.
Quiero ser esta noche
Un hombre completamente desconocido
Un hombre que posado en el umbral de sus recuerdos
Contempla extasiado
A la esposa que ama.
Quiero que no quede un solo espacio
De ti,
Que no sea revisado,
Por mí.
Quiero, amada eterna, describirte
Con la agudeza del arquitecto
Y la mansedumbre del sabio.
Quiero posarte en la cima de mis recuerdos.
Ser pintor iluminado
Para pintarte entera, toda entera
Con el juego
De mis frágiles pinceles.
Quiero invocar la majestad del silencio
Para que suave venga y me acompañe
Por que sé que esta noche de otoño
Reiré y lloraré como un loco enternecido.
Quiero la fuerza del león
Y la blandura de los pétalos de una flor
Para que unidos en santa oración
Logren hacer sonreír a Dios.
Tengo tanto por decirte amada mía
Que mis ojos comenzaron a flaquear,
Dejando rodar sus lágrimas alocadas,
Vertiginosas, sensitivas.
Creyéndote muerta.
Así estoy contemplándote
Y me creo solo, huérfano,
Y grito en silencio
Para no despertar
El reposo
En que te encuentras.
Estiro mi mano y acaricio tu piel,
Tengo que hacerlo suave
Para impregnarlas
De la dulce sonrisa que lanzas,
Y siento que me sientes
Cuando digo tiernamente
¡Te amo!
¡Que será de mí sin tu presencia!
Mis palabras
No han logrado despertar
El suave sueño en que te hallas
Y sigo diciéndote
Que si después de muerta,
Vuelves,
Habré estado esperándote
Con la misma certeza
De cuando éramos enamorados…
Llegarás hacia mí
Y volveré a contarte mis hazañas
Y recordaremos como siempre
Los momentos dulces
Y no te diré que has muerto
Porque siempre creí
En el día de la resurrección.
Llegarás hacia mí
Para volver a decirte
¡Que te amo y
Te quiero mucho más!
Siento que Dios es bueno y ha escuchado
La invocación que le hice
Para que me ayude
Estar fuerte
En mi santa contemplación.
Descansa esposa mía,
Sigue durmiendo,
Y Tú, Señor,
Que dices: “Todo lo que pidan
En el nombre de mi Padre
Se les concederá”,
Te pido mi Señor
Me des la dicha, De no perderla jamás

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