jueves, 2 de julio de 2009

ABENCIA Y LA INTOLERANCIA

Mucha tinta ha corrido en la prensa estos días, al igual que en los otros medios de comunicación. El brutal asesinato de una reconocida folklorista ha puesto sobre el tapete todo lo que mueve, tanto a nivel económico como a influencia de masas el fenómeno musical andino, y es que la música andina está posicionada no sólo en la capital, está en todo el Perú e incursionando con fuerza en el extranjero.

Es interesante reflexionar, sobre este tema, no solo por el ascendiente que en las grandes mayorías de nuestro país tienen estos artistas vernácula res (que ya lo quisieran tener los políticos),lo tienen porque interpretan el sentir, la nostalgia y alegría de nuestra tierra andina. También tenemos que reflexionar porque está en el candelero, las relaciones sentimentales homosexuales, encubiertamente toleradas, pero no aceptadas en nuestra sociedad.

La gran mayoría deseaba en lo profundo de su ser que la pareja sentimental de la víctima fuera Abencia Meza, ¡claro que si!, todo lo que es contra natura debe tener un castigo, por eso la noche del primero de Julio, ha sido el climax para los censores y moralistas encubiertos, cuando detuvieron a Abencia como sospechosa del mismo, acusada (aunque luego lo haya desmentido), por el asesino, como la autora intelectual del crimen. Las críticas encubiertas al affair sentimental, ahora estaban satisfechas, había un castigo para la trasgresora, que además, es una persona de éxito, adinerada y con una gran influencia en su público. Se había hecho justicia.

No nos hubiera gustado tocar este tema, sin embargo consideramos un deber ético hacerlo, descubrir que, tenemos una gran intolerancia dentro de nosotros, que nos lleva a censurar todo aquello que no responde a nuestros códigos morales, sociales, religiosos y muchos más.

Debemos antes que nada respetar al ser humano, a la persona, respetar sus creencias, opciones sexuales, políticas, y reconocer que antes que nada somos “humanos”, y aquí, somos peruanos. La intolerancia nos aleja, no contribuye a entendernos y a reconciliarnos. Todo crimen por supuesto que es condenable, pero no busquemos chivos expiatorios, busquemos justicia. Busquemos justicia contra la exclusión, contra la discriminación, contra la corrupción y la miseria en la que vive la gran mayoría de nuestra sociedad.

Unámonos para poder alcanzar la equidad y la reconciliación que tanto necesita nuestro país.

Marcela García Guerrero
Directora

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