sábado, 25 de julio de 2009

UN NUEVO ESPACIO PÚBLICO EN TRUJILLO

La inauguración del nuevo centro comercial PLAZA MALL, ubicado en el centro de la ciudad, con una característica quizás más provincial, que los grandes malls, inaugurados hace ya casi dos años, ha suscitado una serie de expectativas sobre todo desde el punto de vista económico, lo cual es bueno para los micro y pequeños empresario de nuestra región; propietarios o, inquilinos de este nuevo centro comercial. Es decir, la región crece y con ella, los emprendedores.

Sin embargo, hay un tema que considero de gran trascendencia en estos nuevos emporios comerciales, con ellos se han creado nuevos espacios públicos, en los cuales los ciudadanos, de todas las razas y colores, se encuentran, pasean, comparten y por último se miran, husmean y “escanean”, (como bien dice el psicólogo Jorge Bruce). Algo que era muy difícil conseguir en nuestra ciudad, en la que cada día -entre otras cosas por la seguridad- se estaban formando verdaderos ghettos, con zonas enrejadas, personal de seguridad, alarmas por todos lados. Aún existen, pero ahora la gente deja sus espacios seguros y va al MALL, a divertirse, comprar, pasear, llevan a los niños, a jugar, al cine, y también claro a degustar la comida chatarra, y los excelentes helados.

Trujillo, siempre fue considerada una ciudad buena para vivir, ciudad con actividades culturales, buen clima, con lugares deportivos y recreativos, universidades y colegios. Muchos profesionales llegaron por trabajo y se terminaron quedando, sin embargo poco a poco, con el incremento de la población, y la falta de prevención de las autoridades, la ciudad, el centro histórico, eje de la vida comercial y cultural, fue deteriorándose, un bien histórico y arquitectónico, hundido en el desamor. Es en estas circunstancias en que se inicia el desarrollo económico de la región y con ella viene el boom de la construcción de los famosos MALLS.

La ciudad creció, pero sin espacios públicos, la ciudad creció, sin parques, o, con algunos realmente ridículos, la ciudad creció pero pensada sólo en el cascarón de las mini construcciones en algunos casos, y con la idea de que todos deben tener un coche en la puerta, el que no, piña. ¿dónde están las áreas para que los niños jueguen, dónde para que el peatón pueda andar tranquilamente en bicicleta o a pie. No se pensó en ningún momento en el habitante de la ciudad, en la calidad de vida del mismo.

Pues bien, esos espacios públicos, ahora los tienen estos grandes centros comerciales. Sin querer queriendo (como diría el Chavo del Ocho), son ahora el centro de inclusión, de todo nuestro pueblo, de todos los trujillanos de nacimiento o por residencia. Allí están, a cualquier hora los encuentras, reunidos, escaneándose, si, pero no importa, están, y ese es un primer paso para que nuestra sociedad se vea así misma, es un primer paso para reconocer y aceptar nuestra diversidad cultural. Estamos en el momento de conseguir lo que bien dice el intelectual colombiano Bernardo Toro “cuando un pueblo decide verse a sí mismo, siempre gana. Sea el que sea. Sudáfrica se convirtió en el éxito que es hoy cuando se dijo a sí mismo: “Somos blancos, somos negros, somos zulúes, somos indios”. Aceptó ser así ¿y mira dónde va? “

Soy optimista, creo que vamos camino a eso, y quien lo diría, un gran aporte es el invento gringo, de los Malls. Nadie sabe para quien trabaja.

Marcela Garcia Guerrero

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