lunes, 21 de septiembre de 2009

LOS AVATARES DE UNA ORGANIZACIÓN

No, no es ninguna organización política, es simplemente el organizar un evento de mediana envergadura. En primer lugar se tienen que llenar de una buena dosis de paciencia y algo muy difícil que se llama tolerancia, para poder paliar con los diversos temperamento, rangos (profesionales, políticos, o, en carrera), inoperancia burocrática de los entes estatales o mejor dicho gubernamentales y con los si señor (pero por dentro no señor), es decir con los que se comprometen, pero tienen vocación de cometa Haley.

Es una aventura, les recomiendo que lo intenten aunque solo sea una vez en la vida, ayuda y mucho, casi, casi como esas terapias de “ayuda mutua”, o esas de “descubre tu personalidad”. La cosa se vuelve más sencilla, si eres miembro de una institución de bienestar o, de asistentado social (bueno, me imagino, nunca he estado en alguna de ellas), creo que es así porque éstas tienen una mística, una misión, una visión que las une y en las que se sienten confortables.

Pero en general, cuando tratas de sumar a diversos actores, que en la práctica tienen una misma orientación, pero que en sí no están acostumbrados a trabajar en gremios la cosa se complica bastante. Al final, se quedan unos cuantos que no llegan a los 5 dedos de la mano, armando todo el show, y siendo la piedra del toque de los reclamos, exigencias, tanto de los que deberían estar cumpliendo con lo que se comprometieron, como de los invitados, que claro, son “invitados”, y por lo tanto hay que tratarlos como tal.

Las mil cuerdas que tienes que atar, sumadas a las otras tantas que tienes que soltar, te convierte en un malabarista de la palabra, en un genio de la computadora e Internet, y lo más asombroso, la memoria esta no te puede fallar, aquí salió perdiendo el alemán (el alzeimer), difícilmente se atreverá a tocarte.

Se los recomiendo sinceramente, traten de organizar un evento, empiecen por algo pequeño, verán la extraordinaria experiencia que es, yo diría que experiencia de vida. Al final, después de tantos avatares, carreras, llamadas, cambios de horario, cambios de programa, falla en los micros, entre muchísimos más, todo sale bien, a pedir de boca, y lo más importante, que bien te sientes, es una estresante lección de vida, que te hace crecer. Pruébalo y luego nos lo cuentas


Marcela García Guerrero
Directora

1 comentarios:

Luis Alfonso dijo...

Saludos señora Marcela, muy buen artículo, pena de no haberla tenido el día de la presentación del libro "Lo Terrenal del Paraíso", así complementaría su valiosa nota en Trujillo di? Por cierto dimos públicos agradecimientos, (Nota: lo tenemos registrado en el video que deseo alcanzar), éxitos y felicidades...