jueves, 29 de octubre de 2009

Derecho a la educación de las personas con discapacidad en América Latina y El Caribe

Por: FLAPE(Foro Latinoamericano de Políticas Educativas)

(http://gua30.wordpress.com/) El Relator Especial de las Naciones Unidas sobre el Derecho a la Educación, Vernor Muñoz, el Centro por la Justicia y el Derecho Internacional (CEJIL) y la CLADE denunciarán el próximo 6 de noviembre, ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la violación del derecho a la educación de las personas con discapacidad en América Latina y el Caribe.
Dichas organizaciones presentaron una solicitud de audiencia en la sede de la Comisión en Washington luego de constatar que en América Latina y el Caribe no se respeta y reconoce el derecho a la educación de las personas con discapacidad. Esto por cuanto, cuando éstas reciben algún tipo de educación, en muchas ocasiones lo hacen bajo el paradigma de la “educación especial” – lo que constituye un problema, por referirse a una educación segregada, en la cual se hace diferencia entre las personas con discapacidad y aquellas que pueden frecuentar escuelas “regulares”.
En una entrevista para la Agencia de información de América Latina y el Caribe, Adital, la Coordinadora General de CLADE, Camilla Croso, subrayó la importancia de esta denuncia al otorgar mayor visibilidad al problema de la violación de los derechos de las personas con deficiencias de la región. Según Camilla, existe muy poca información de estas naciones en cuanto a la situación de la educación para estas personas y es una cuestión que aparece muy poco en el debate educativo. Por esta razón, es necesario poner el énfasis en la sistematización de estos datos en cada país.
La coordinadora explica que, si bien la legislación sobre el derecho al acceso de todos y todas a la educación ha avanzado mucho, en la práctica no sucede con frecuencia. En muchas ocasiones, la escuela niega la matrícula al alumno con deficiencias, y, en otros casos, aún garantizado el acceso a la educación, las escuelas no cuentan con la adaptación necesaria del material didáctico y del espacio físico, así como tampoco con profesores especializados.
En todo el mundo, se estima que 600 millones de personas tienen algún tipo de discapacidad, lo que representa el 10% de la población. Según cifras de la UNESCO, el 35% de los niños y niñas que están fuera de la escuela en el mundo tienen algún tipo de discapacidad y solamente el 2% de los niños y niñas en esta situación consiguen concluir sus estudios. El problema es aún más grave en el caso de las mujeres y las niñas con discapacidad. En los países latinoamericanos, la situación no es muy diferente del resto del mundo. En Perú, por ejemplo, el Censo de 1993 mostró que el 84,9% de las personas con deficiencias no frecuentan o nunca fueron a la escuela, siendo la tasa de analfabetismo de esta población de 41%. En Chile, sólo el 8% de las personas con deficiencias están estudiando, y una de cada dos, no consigue completar la educación básica.
Los Estados que han ratificado la Convención Americana sobre Derechos Humanos y su Protocolo de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, así como la Convención Interamericana para la Eliminación de todas las Formas de Discriminación contra las Personas con Discapacidad, están obligados a adoptar medidas para garantizar condiciones de igualdad de acceso a la educación a las personas con diferentes tipos de discapacidad.
Desde el Foro Latinoamericano de Políticas Educativas (FLAPE) apoyamos esta iniciativa y consideramos imprescindible la difusión y el seguimiento de esta cuestión, reivindicando nuestro compromiso por una América Latina más justa e igualitaria, que valore el derecho de todos y todas, particularmente los más débiles, a educarse a lo largo de la vida, a ejercer su ciudadanía y a contribuir al desarrollo económico, social y político de sus países.
REAFIRMANDO que las personas con discapacidad tienen los mismos derechos humanos y libertades fundamentales que otras personas; y que estos derechos, incluido el de no verse sometidos a discriminación fundamentada en la discapacidad, dimanan de la dignidad y la igualdad que son inherentes a todo ser humano.

CONVENCIÓN INTERAMERICANA PARA LA ELIMINACIÓN DE TODAS LAS FORMAS DE DISCRIMINACIÓN CONTRA LAS PERSONAS CON DISCAPACIDAD

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Precioso, Dios los bendiga abundantemente. Un frdro solidario desde Puerto Rico. S.B.