miércoles, 16 de diciembre de 2009

Siempre con uno o más doctorcitos disponibles

Por Mirko Lauer
Columnista del Diario La República


En su reciente libro Vladimiro Montesinos opina que ahora la estrategia de Sendero Luminoso se concentra en su defensa legal. Puede ser. Quizás la idea se le ha ocurrido al ver cómo hoy el fujimontesinismo promueve sus fichas legales en tantos terrenos. Como en los viejos tiempos, el sistema judicial se ha convertido en su parcela.
La edición de fin de año de la revista Ideele muestra con claridad que la sentencia del Tribunal Constitucional en el caso Chacón es irregular por donde se le mire, como lo han hecho notar también algunos miembros destacados del Poder Judicial. Los motivos que llevaron al juicio a Chacón no han sido desmentidos en un ápice.
De sostenerse, el paquete de cuestionables argumentos del TC tendrá como efecto abrirle las puertas de la cárcel a varios miembros de la mal afamada promoción Montesinos y del grupo Colina. Lo cual tendría un efecto de demostración en todo el sistema judicial. Buena parte de la cara del fujimontesinismo bien lavadita para el 2011.
El indulto humanitario a José Enrique Crousillat también tiene aspectos inexplicables. Si el motivo era la mala salud, ¿qué sentido tendría sacarlo de la protección de una de las mejores clínicas de la ciudad para ponerlo en circulación en la vía pública, donde su declarada precariedad cardíaca estará sometida a mayores peligros?
Estamos, pues, ante una creciente demostración de que el fujimontesinismo viene recuperando su capacidad de pulsear encima y debajo de las mesas de los tribunales. Al grado que han surgido opiniones según las cuales ni siquiera es necesario que Keiko Fujimori gane una elección para que su padre salga libre.
En este contexto es sintomático el provocador globo de ensayo soltado por el ministro Rafael Rey sobre contratar al estudio Nakazaki & Sousa, de imagen tan asociada con el fujimontesinismo, para la defensa de militares acusados. Si bien Alan García descartó la posibilidad, la extrema derecha del gobierno tiene ideas propias también sobre este tema.
En verdad una vez pasado el susto (y el firme gobierno de Valentín Paniagua) los fujimontesinistas volvieron a pisar fuerte en el sistema judicial y en la política. Bajo el hoy perplejo Alejandro Toledo fugaron Crousillat, Eduardo Calmell del Solar y Ernesto Schütz. Este último a horas de reunirse con Toledo, bajo los auspicios de Raúl Diez Canseco.
El espacio legal, pues, es un importante campo de batalla del fujimontesinismo. Cada exculpación o liberación ayuda a desmentir una corrupción que fue tan evidente hace un decenio, y cuya memoria ahora tambalea. Comenzaron diciendo “todos roban”, y en poco tiempo se están permitiendo decir “yo no robé”. Con razón detestan la idea misma de la memoria.

0 comentarios: