lunes, 5 de abril de 2010

CANTARES DE MUJER: “El Político más Grande del Mundo”

Por: Isabel Barrantes Zurita
isarrobles@yahoo.es

Millones de cristianos tenemos en Dios, la Virgen, sus Santos, a seres maravillosos que nos acompañan en el devenir de nuestros días y de nuestras noches. Básicamente somos los sectores populares y rurales, me atrevo a decir de todo el mundo, que tenemos, aunque sea una o dos imágenes, para contarles lo que nos pasa y por supuesto pedirles cada día. Sea para conseguir un trabajo, el casamiento de nuestros hijos, nos cure una enfermedad, arreglando el amor que se acaba o suplicándole que comience; bendiga la terminación de nuestra casa, nos cuide de los asechos violentos de la calle, bendiga un viaje corto o largo, regresen los que se fueron, es decir, los motivos de nuestras súplicas cotidianas son innumerables. El Dios Supremo, la Santísima Trinidad, la Virgen, los Santos de nuestra devoción nos escuchan en silencio, pareciera que nos miran con atención a los millones de millones que pedimos, rogamos, agradecemos sus favores. Si hasta para los animales hay determinados Santos, las cosechas, los vientos, el fuego, las estrellas. En esta semana que ha pasado, me pongo a pensar por qué nos avasallan tanto esos seres eternos, milagrosos, divinos? Viendo las películas que se repiten cada año, por casualidad veo la vida de Moisés y todo ese batallar para llegar a la tierra Prometida se parece tanto a nuestra vida, que cambia de líderes cada cuatro o cinco años con la esperanza de que nos conduzcan a la tierra Prometida de la igualdad, la justicia, la paz, la eliminación de la pobreza. Y comprobamos que en la arena política aparecen muy poquitos líderes con el perfil de un Moisés, para alcanzar el país donde podamos vivir de la leche y la miel. Del Agua y la Vid. Somos tan parecidos en ese viaje, hacia esa democracia que no se acaba de construir a pesar de los miles de años que han pasado. Seguimos pensando en la venida de los profetas, en los enviados como Moisés, David, Abraham, Juan, los Apóstoles y Mártires cuya base de su peregrinaje político y social era el amor a Dios, a ese Ser Supremo que mueve los hilos del mundo, pero en el libre albedrío, que a mi parecer no es otra cosa que la llamada democracia. Esos millones de millones de gente esperamos, rogamos que nos envíe un Moisés, con las tablas de la Ley que nos vuelvan más humanos, hermanados en principios políticos claros que se cumplan y aún, sentimos que ese Moisés no llega al Perú. El más grande político del mundo que apasionó mayoritariamente, fue el Divino Jesús Cristo, con su filosofía del AMOR. Esta filosofía cruzó los cinco mares, todos los espacios de la tierra y si bien no es la totalidad del mundo que cree en El, es la gran mayoría del pueblo, porque lo sentimos cercano aunque no lo veamos, porque sentimos su presencia aún en la oscuridad, porque su amor nos toca a cada rato, por eso le suplicamos una vida mejor, le rogamos por cosas buenas, igual que a nuestros políticos, pero los falsos profetas nos miente una y otra vez, sin permitirnos llegar a esa Patria Prometida sin “pobres”, ni violencia, con desarrollo sustentable humano y equitativo. Admiro entonces a Jesús, un político que dio la vida por sus ideales, que se enfrentó a todos esos poderosos que basaban su grandeza en el poder del dinero y del sometimiento a los “pobres”. Jesús se identificó con su vida entera, con este grupo mayoritario del mundo, difundió su doctrina con la sencillez que debe tener un político para llegar a las “masas”. Un político, a mi modo de ver, no debe sólo hablar para la campaña política sino debe enseñar con una vida impecable, cómo lo hizo Jesús. Su doctrina trasciende a todo tiempo y espacio, porque de ella aprendemos a ser mejores. Qué podemos aprender de la mayoría de políticos actuales? A robar, coimear, llenar nuestras arcas, colocar en los puestos claves y no claves a los que dieron plata para la campaña, hicieron la propaganda o hicieron firmar los planillones que el jurado electoral les pedía. Quisiera que nos den cuenta los políticos que culminan su gestión, con cuántos recursos entraron y con cuántos salen? Por favor si les es posible y, qué porcentaje fue su contribución para eliminar la pobreza del Perú? Jesús nos enseñó con el ejemplo, con su amor, entregando su vida por la justicia, por su doctrina más que divina, humana, que los pueblos del mundo necesitamos. Por eso creemos en El, lo queremos, le rogamos día a día, noche a noche y por eso, lo esperamos para que haga el milagro de hacernos llegar a la Patria Prometida.

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