martes, 15 de febrero de 2011

DERECHA E IZQUIERDA

Por Juan Francisco Rojas
Profesor Pucp
Fuente:
Diario La República

Acabo de terminar la lectura del libro de Norberto Bobbio que lleva el mismo título de este artículo. La claridad de las ideas y la fuerza de los argumentos del pensador italiano me animan a compartir alguna de sus ideas, las que con convicción, dejan en claro la vigencia de ambos conceptos políticos, y marcan nuestra agenda y la visión de las cosas en la sociedad que compartimos.
Las anotaciones que siguen están lejos de aquellos que con simplismo y miopía pregonan el fin de las ideologías y se esfuerzan –con oscuros intereses– por que la sociedad deje de lado reflexiones que darían orientación a sus actuaciones. Es innegable que los conceptos de “derecha e izquierda se niegan en su existencia”, sin embargo se siguen utilizando continuamente. ¿Existirá una razón para ello?
Según Bobbio, la clave de la distinción se encuentra en la igualdad. Los de izquierda, “aunque no ignorando que los hombres son tan iguales como desiguales, aprecian mayormente y consideran más importante para una buena convivencia lo que los asemeja;” mientras que los de derecha, “partiendo del mismo juicio de hecho, aprecian y considera más importante, para conseguir una buena convivencia, su diversidad”. En otras palabras, los de izquierda consideran que los hombres “son más iguales que desiguales”, mientras que los de derecha consideran que “son más desiguales que iguales”.
El contraste de pensamiento es una pauta para la diversidad de ideologías y tiene como premisa una convicción distinta. Para los de izquierda las desigualdades que indignan son creadas por la sociedad y, por lo tanto, pueden hacerse desaparecer. Por el contrario, para los de derecha, todas las desigualdades son naturales y, por lo tanto, no pueden eliminarse. En el fondo, el problema radica en aceptar que los hombres son tan iguales como diferentes, pero que, también la sociedad crea desigualdades “artificiales” que contribuyen a marcar distancias cuando estas se suman a las desigualdades naturales.
Dice Bobbio: “Las desigualdades naturales existen y si bien algunas pueden corregirse, la mayor parte de ellas no se pueden eliminar. Las desigualdades sociales también existen y, si algunas se pueden corregir e incluso eliminar, muchas, especialmente aquellas de las cuales los mismos individuos son responsables solo se pueden no fomentar”.
Ahora bien, ¿son de derecha o izquierda algunas propuesta electorales para el funcionamiento del mercado? Por ejemplo, combatir los monopolios u oligopolios que encarecen los precios en perjuicio de los consumidores; perseguir a los comerciantes que se apropian de la rebaja de aranceles y mantienen los precios altos de la medicinas; regular los servicios públicos para evitar los abusos en publicidad y medición del consumo, así como las tarifas excesivas; sancionar a los que conciertan precios, dañando efectivamente el bienestar de los consumidores; corregir la publicidad que traslada a los consumidores la carga de “descubrir” las restricciones con anuencia de la “autoridad”; y proscribir a los intermediarios que encarecen los productos del campo perjudicando a agricultores y consumidores.
En los últimos veinte años, los gobiernos, los reguladores y los hacedores de política han minimizado estos temas con el argumento de que el mercado soluciona todos los problemas y construye la distribución óptima en la sociedad. ¿Será cierto?Amigo lector, escoja su lugar en el entramado político. Por mi parte, he recordado con afecto lo que Valentín Paniagua me dijo alguna vez con entusiasmo en el aeropuerto de Iquitos: “Hay que leer a Bobbio”.
1 Tomado del título del libro publicado por Norberto Bobbio en el año 2000 cuarta edición.

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