miércoles, 21 de septiembre de 2011

PROPUESTA: QUE LA NUEVA POLICÍA DEMOCRÁTICA, SE DENOMINE GUARDIA CIVIL

Por: Hugo Müller Solón (*)
mullerabogados@hotmail.com

La institución policial denominada Guardia Civil fue creada en el Perú en 1922 durante el Gobierno de Augusto B. Leguía, a imagen y semejanza de la Guardia Civil de España, autentica policía democrática caracterizada durante sus 66 años de preclara y benemérita existencia, por su servicio a la comunidad de manera próxima y proactiva; años mas tarde, fue el pilar sobre la cual se integraron las instituciones policiales (Guardia Civil, Policía de Investigaciones, Guardia Republicana) en el primer periodo de Gobierno del Presidente Alan García Pérez quien anunció la unificación de las fuerzas policiales bajo un solo comando, dando pase a la creación de la Policía Nacional del Perú (1988). Fue un gran engaño, no se unificaron las instituciones policiales, estas desaparecieron por decisión arbitraria del Gobierno, solo se unificaron a sus integrantes, no se diseñó un nuevo modelo de gestión policial, la nueva institución policial siguió en esencia y de manera muy sutil, la misma línea organizativa de la Guardia Civil, se cambiaron sus emblemas pero se conservó el diseño de su uniforme, sus normas internas administrativas, disciplinarias y reglamentarias. Considero que en el fondo de sus intenciones destructoras de las Fuerzas Policiales en particular de la Guardia Civil, el mandatario Alan García temía la reacción de los guardiaciviles, a quienes indudablemente no quería ni valoraba por los antecedentes históricos en que la Guardia Civil tuvo que hacerle frente al partido de gobierno en episodios y hechos sangrientos del pasado por todos conocidos.
Es así que el nuevo centro de formación de sus oficiales, fue la sede de la Escuela de Oficiales de la Guardia Civil y su centro de formación de mayor nivel siguió siendo el Instituto de Altos Estudios Policiales de la Guardia Civil al cual solo se le reemplazó el nombre de Guardia Civil por el de Policía Nacional, la currícula académica de formación de la Guardia Civil se mantuvo casi de manera inalterable por la falta de especialidades. La Guardia Civil en esta etapa de transición sobrevivió y no desapareció. Se prohibió por buen tiempo hacer alusión a las ex instituciones policiales o celebrar sus aniversarios institucionales.
Sin embargo, como patrona de la nueva institución policial se designó a Santa Rosa de Lima hasta entonces patrona de la Guardia Civil y el 30 de Agosto siguió siendo su fiesta de su aniversario religioso. La Policía Nacional del Perú rinde homenaje a los héroes nacionales procedentes de la Guardia Civil, el Alférez Mariano Santos Mateo y el Capitán Alipio Ponce Vásquez. El modelo de servicio policial siguió siendo el mismo que utilizaba la Guardia Civil y las dependencias policiales más cercanas a la comunidad se siguieron denominando Comisarías. Podemos apreciar entonces, que al fusionarse las instituciones policiales, solo sobrevivió la Guardia Civil y los componentes Oficiales y Suboficiales integrantes de la Policía de Investigaciones y Guardia Republicana se integraron dentro de ella, respetando honorable y solidariamente sus tradiciones, uniformes y unidades emblemáticas como el Potao, Asalto, Los Sinchis, Radio Patrulla, etc. aún cuando estuvieron en el Comando de la nueva institución policial. Los Suboficiales y Oficiales de la naciente Policía Nacional, fueron formados igualmente sobre las bases de la Guardia Civil del Perú. La Guardia Civil sobrevivió de esta manera al deseo insano del mandatario de destruirla.

Lamentablemente, el mismo Gobierno que desapareció a las Fuerzas Policiales bajo el pretexto de buscar su modernización y optimización como fuerza policial, se encargó al poco tiempo de politizar y corromper a la denominada Policía Nacional, poniéndola al servicio casi exclusivo de los intereses del Estado con la complacencia de sus mandos elegidos en esta fase bajo sistemas totalmente contrarios a los que existían en la administración policial de las desaparecidas instituciones; los sucesivos gobiernos, encontraron posteriormente gracias a la politización de los mandos, una policía dispuesta a complacer al gobernante de turno y no al servicio de la comunidad; los ascensos, estímulos y premiaciones al personal policial comenzaron a darse en función a sus servicios al sistema que por entonces ya formaba parte de un organizado componente vinculado a la corrupción, situación que con mayor fuerza comenzó a crecer durante el Gobierno de Alberto Fujimori y no por el profesionalismo de los buenos policías. El último Gobierno saliente que tuvo como mandatario al mismo Presidente que integró a los componentes de las Fuerzas Policiales, se encargó de terminar con el profesionalismo de la Policía Nacional, sumiéndola en profunda crisis de valores y de bajo nivel de profesionalismo. Durante los 23 años de vigencia de la Policía Nacional, no se renovaron Manuales ni Reglamentos importantes, tampoco la estrategia policial, se siguió utilizando todo lo heredado de la Guardia Civil pero sin propender a su desarrollo ni actualización.
Veintitrés años después, el nuevo Gobierno, el de Ollanta Humala, un patriota peruano honesto y transparente en cada uno de sus actos como Gobernante, que viene asumiendo con absoluta responsabilidad la dirección de los graves problemas y retos que vienen afectando al país sobre todo en el ámbito de la seguridad en búsqueda de soluciones adecuadas, nos brinda esperanzas y la oportunidad del cambio que todos esperamos. El Perú requiere para su seguridad ciudadana, una policía democrática, dispuesta a rendir cuentas respecto de su desempeño institucional al confrontar la criminalidad, el mantenimiento del orden y el respeto irrestricto por los derechos humanos. Policía democrática no es aquella que se colude con los políticos para protegerse ante la ilicitud, el abuso de poder y la violación de los derechos humanos. Una policía democrática es aquella que prevalece la atención de los problemas y requerimientos de la comunidad, que garantiza el cumplimiento de la ley, conserva la paz social en el marco de la justicia y protege, previniendo e investigando, la seguridad de los ciudadanos, además de cumplir y someterse a la ley que pretende aplicar. El Perú necesita esa misma Policía democrática que existía hasta 1988 y que hasta hoy existe en la mente de todos los peruanos mayores de 25 años que conocieron el trabajo de la Guardia Civil del Perú y que la recuerdan cada 30 de Agosto. El Perú necesita recuperar a su autentica policía democrática: La Guardia Civil. Lo ideal sería recuperar de la misma manera a la Guardia Republicana y Policía de Investigaciones, pero el daño irreparable generado con la integración policial ya no permitiría al Perú poder contar en las actuales circunstancias con tres policías independientes y autónomas que en su momento constituyeron especialidades. La Guardia Civil continuaría asumiendo todas las funciones y especialidades que actualmente se encuentran a cargo de la PNP con sentido técnico, nuevas estrategias y renovado esquema organizativo.
Nuestra propuesta es concordada con el discurso del Señor Presidente Ollanta Humala quien ha expresado su acertada decisión de conformar la Policía Rural, para garantizar la seguridad ciudadana en los cientos de distritos que no cuentan con Comisarias. Es una decisión histórica ligada a la existencia de la Guardia Civil al recordarnos que en 1922 y durante el Gobierno de Gustavo B. Leguía se crea el Cuerpo de la Guardia Civil Rural y el Cuerpo de Seguridad Urbana, los que luego (1944) quedaron fusionados en un solo Cuerpo denominado Guardia Civil. A tenor de ese mandato gubernamental a los efectivos encargados de prestar los servicios en las poblaciones se les llamó Guardia Civil Urbana y, a los que lo hacían en los campos, Guardia Civil Rural. El planteamiento de la nueva reforma policial durante el Gobierno de nuestro compatriota el Presidente Ollanta, ya tiene un nombre, le proponemos a nuestro Presidente, cambiar de nombre a la Policía Nacional, por su nombre primigenio el de Guardia Civil con sus dos componentes Guardia Civil urbana y Guardia Civil rural, permitiéndole recuperar su doctrina, filosofía y procedimientos debidamente actualizados a las necesidades y requerimientos vigentes. La reingeniería que paralelamente siga a estas transformaciones iníciales perfilará el nuevo modelo policial del Siglo XXI y las especialidades que deberán tener los componentes policiales. De ser necesario, nuestro Gobierno podría coordinar nuevamente con el Gobierno de España para que una nueva Misión de la Guardia Civil de España, llegue nuevamente al Perú a concretizar esta propuesta. Su aniversario volvería a ser el 30 de Agosto, día de su santa patrona. La Guardia Civil del Perú reaparecería en el escenario nacional, resplandeciente, con sus uniformes, distintivos, banderas y emblemas originales. Será una reivindicación que el Perú entero recordara y agradecerá. La historia policial peruana y dentro de ella el rol que ha tenido en todo momento la Benemèrita Guardia Civil del Perú, constituye un respaldo trascendente para esta propuesta.

(*) Hugo Muller Solón
Coronel GC (R)
Abogado Registro CAL 19367
Defensor del Policía (2005 - 2006)
Asociado Fundador de la Asociación Profesional de Policías del Perú - APROPOL/PERU
Docente Universitario.

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