miércoles, 12 de octubre de 2011

HOMENAJE A MANUEL JESÚS ORBEGOZO

Reportaje en el cielo

Por: Manuel Rodríguez Romero.
manuelbrr@hotmail.com

Hace un mes que Manuel Jesús Orbegozo (MJO) partió al más allá, a la gloria, a donde sólo van los hombres buenos, aquellos que moldean su espíritu para ser solidarios, que nunca se ufanaron de ser lo que son y que desbordan sencillez. Hoy MJO debe estar, como siempre lo hizo, escribiendo otro célebre e interminable reportaje, esta vez en el cielo.
Nació en 1923 en Otuzco, conocida como la capital de la Fe. Según el adagio popular nadie es profeta en su tierra, pero MJO tuvo a bien rendir homenaje a su ciudad natal en el artículo “Otuzco y la nostalgia”, en el cual refería que siempre dijo ser otuzcano y se presentaba como tal en los diversos viajes que tuvo por los cinco continentes.
Dio la vuelta al mundo nueve veces. Fue el periodista peruano que más ha viajado por el mundo, entrevistando a líderes de talla mundial: Ernest Heminguey, Madre Teresa de Calcuta, Jorge Luis Borges, Gabriel García Márquez, Pelé, Yuri Gagarin (el primer hombre que llegó al espacio), Indira Ghandi y Lech Walesa.
También a Pol Pot (tristemente célebre guerrillero de Bangkok), Mao Tse-Tung, Mijail Gorbachov, George Bush (padre), al Papa Juan Pablo II, al poeta Pablo Neruda; además estuvo en las guerras de Biafra y Camboya y en muchos otros escenarios.
Su identificación con Otuzco y su devoción por la Virgen de la Puerta siempre fueron indelebles, aunque muchos de sus coterráneos, en especial las autoridades, no reconocen su valía, su labor. No creo por mezquindad. También ocurre con otros de sus paisanos que permanecen en el anonimato, como Carmelo Carranza, el verdadero gestor de la provincia de Otuzco, Teodoro Caseux Loyola (autor de muchos versos, la mayoría inéditos, de mucho valor humano y reflexivo comparados sólo con los poemas de Vallejo), Modesto Montoya (salpino) que es el científico peruano más notable de estos tiempos.
Barrantes Lingán, cuando fue alcalde de Lima, decidió hacerle una distinción a MJO por su fructífera trayectoria en el periodismo, que ya había trascendido con creces. Fue la primera vez que recibía una distinción, galardón que los otuzcanos festejaron con un ágape. No faltó alguien que desentonó. Uno de los presentes pidió la palabra, no para felicitarlo sino para reclamar a MJO por no volver a su tierra, que se había olvidado de ella, que ni siquiera le había regalado un ladrillo. La actitud dejó sorprendidos a los presentes.
Sin embargo MJO no se “chupó”. Se levantó de su asiento, adornado de esta grandeza que fue su sencillez, para decir. “Paisanos…es cierto, nunca he regalado un ladrillo para obra alguna. Estoy en falta, pero me siento feliz de llevar a Otuzco en mi corazón a donde vaya. En cada aeropuerto que llego me preguntan mis datos personales. Nunca negué que nací en Otuzco, no dije Trujillo ni Lima, dije siempre Otuzco”. Los aplausos no se dejaron esperar.
En efecto MJO era uno de los hijos que más quiso a Otuzco y así lo demuestra su devoción a la Mamita. Siempre tenía una estampa de ella. Cuando iba a Otuzco, la mayoría de veces lo hacía de incógnito, con su tradicional gorra, aquella que usaba cuando iba al Africa o al Asia.

En setiembre del 2009 MJO recibió la Medalla de la Ciudad de la Municipalidad de Trujillo, en ceremonia solemne que terminó con un brillante concierto de la Orquesta Sinfónica de Trujillo. El alcalde de la ciudad, César Acuña Peralta, le hizo entrega de tal distinción en un abarrotado teatro Municipal.
En aquella ocasión dijo que la distinción que recibía le servirá para seguir fomentando los valores que siempre practicó en su frondoso quehacer periodístico y que su éxito profesional se debió a que le puso pasión a lo que hacía, que utilizó su talento, matizado con la ética en todos sus actos.
A MJO nunca se atrevieron a ponerle un pero en su trabajo periodístico, porque simplemente lo hacía basado en los valores humanos, que es base para que un profesional triunfe en la vida.
A un mes de su muerte, el 12 de setiembre, ha dejado una huella imborrable, un vacío difícil de suplir, pero un ejemplo, un emblema para quienes quieran seguir su camino de triunfos, de laureles. Para quienes lo conocimos y estuvimos cerca, MJO seguirá viviendo en nuestros corazones. Pues, como dijo él un día: “de todos modos, la idea de la muerte es más dramática que la vida”.

• Decano del Colegio de Periodistas de La Libertad.

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MJO fue condecorado con la Medalla de la Ciudad por el alcalde de Trujillo, César Acuña, en setiembre del 2009.

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