sábado, 29 de octubre de 2011

NUESTRO CHAVIMOCHIC

Por: Diego Alonso Bazán Calderón
diego_bc12@hotmail.com

Al hablar de la gran obra que representa Chavimochic, no puede dejar de venirme a la mente la imagen de Víctor Raúl Haya de la Torre, quien hace ochenta años, en alguno de sus discursos ya explicaba la importancia de los beneficios que traería un proyecto de esta magnitud, ya que en ese momento solo el cuatro por ciento de las tierras de la costa peruana eran agrícolas.
Durante décadas se lucho para que esta obra se aprobara, muchos críticos dijeron que el precio era elevado, pero como Víctor Raúl también lo dijo alguna vez: No hay que preguntar cuánto cuestan las obras de gran estilo que el país necesita, sino cuánto cuesta al país no haberlas realizado.
Ahora recordamos, pero no solo eso, sino también disfrutamos del potencial de uno de los proyectos de irrigación más ambiciosos, Los valles de Chao, Virú, Moche y Chicama desde épocas preincas representaron la fecundidad, pero su explotación al cien por ciento solo pudo ser logrado ciclos después. Hace más de dos décadas Chavimochic ya es una realidad.
No es difícil caminar por Trujillo, capital de nuestro departamento, y darnos cuenta que el desarrollo económico del cual goza se comienza a sentir en la gente, también en los indicadores económicos pues la edición agosto de la revista América Economía nos coloca como la ciudad con mayor crecimiento los últimos años en todo el continente y además entre las veinte primeras con mejor clima para la inversión.
Esta obra de gran impacto abarca varios ámbitos, como la producción de agua potable, la generación de energía eléctrica, la agricultura y la ganadería entre otras. Estas cuatro banderas se desarrollan a lo largo de nuestra costa con ejemplos importantes del potencial que se tiene. Primero no podríamos imaginar el correcto abastecimiento de agua en nuestra ciudad, si no se hubiera puesto en marcha una planta de procesamiento de las aguas que vienen del rio Santa por el canal de Chavimochic, que a través de tratamientos físicos y químicos se convierten en una de las aguas más puras y sanas, completamente aptas para el consumo humano que por medio de SEDALIB, llegan a la casa de muchos trujillanos.
Alguna vez el científico Raymondi dijo que el Perú era un mendigo sentado en un banco de oro, refiriéndose a las ventajas comparativas que este tenía a diferencia de nuestros países vecinos, esta misma frase me atrevería a decirla acerca del enorme potencial que se observa en el lado energético de Chavimochic, la hidroeléctrica de Virú es solo una pequeña parte de las posibilidades de construcción a lo largo de todo el canal, pues la escases de energía es frecuente, por ende la necesidad existe en todo el Perú, y el desarrollo de las mismas por parte no solo del estado sino también del sector privado es urgente.
La ganadería que se desarrolla en estos valles aun es pequeña pero ya se deja sentir en el mercado, muchas de las empresas agrícolas han optado por este negocio pues todas las mermas que salen de la cantidad de productos agrícolas que se exportan, son de alto poder nutritivo para los vacunos quienes se presentan con carnes, lácteos y embutidos de alta calidad.

Para finalizar, hago memoria de todos mis viajes hacia el sur y observo la gran alfombra verde que se ha generado en todo el valle, y también recuerdo las grandes ciudades generadas alrededor, producto únicamente la necesidad de mano de obra para las grandes industrias, yo me pregunto que estarían haciendo ahora 110 mil liberteños si no existiera Chavimochic, acaso Virú una ciudad de un poco mas de 30 mil habitantes en época de campaña agrícola se convierte en una ciudad de más de 60 mil habitantes.
Pero no solo realzo esta obra trascendente, sino también critico que todo este desarrollo e impacto social debe ser equitativo, y consecuente con todos los trabajadores de las agro exportadoras que hoy por hoy debido a una ley agrícola mal planteada y con la venia del estado, perciben un sueldo miserable, que no justifica todo el trabajo que realizan, observando de lejos las ganancias millonarias que estas empresas perciben.
No estamos lejos de que esta obra sea el ejemplo de desarrollo sostenible y justicia social que el País tanto anhela.

0 comentarios: