miércoles, 4 de enero de 2012

MORIR DE ESPERANZA

Por: Orlando Luján Corro
Educador y Poeta

aoluco_79@hotmail.com

Hasta cuando los políticos deben estar acostumbrados a obedecer dócilmente los dictados de los mercados; todos los que han empezado a tomar estas medidas en Europa dicen “porque así lo determinan los mercados”, frase no ajena a nuestros gobernantes en el Perú. Esto lesiona, realmente, el principio democrático. Recordemos que a los gobernantes lo elegimos nosotros, pero ¿Quién elige a los mercados, a los bancos, a las agencias de inversiones, a las AFPS?, ¿Algún directivo representa a la sociedad civil y actúa de manera independiente? Los directorios son conformados por gente de exclusiva confianza y a órdenes de los dueños.
Los que no se presentan a elecciones y toman partido detrás del telón dicen por nosotros lo que se debe hacer y aún en contra de nosotros; y eso lo dicen a los gobiernos quienes asustadizos claudican a sus planes y programas, si los tienen, obedeciendo mansamente a los mercados quienes dictan las medidas. Y si esto sigue no habrá un Perú que salga del atolladero excluyente y desigual, y se continuará la cadena de presidentes que no manejan una política económica adecuada y coherente a nuestra realidad. Las medidas no lo acuerdan los gobiernos que hemos elegido, sino los poderes oscuros y fácticos desenmascarados y denunciados hace ya rato. Si los empresarios para generar riquezas necesitan votar a los trabajadores; si el estado ha determinado la eliminación del CAS y lo pretende hacer de manera gradual y progresiva a partir del año 2013; si para conseguir algo de dinero para dentro de cinco años repartir una limosna es necesario destruir Conga; si para acallar a los pueblos hay que reprimirlos; si para ubicarse ideológica y políticamente no hay que sentirse al mismo nivel, sino humillantemente, de abajo ¿no estamos regresando hacia atrás? entonces estamos desandando lo andado y cada vez más cerca de una crisis sistémica ¿eso es modernidad?, ¿eso es esperanza?, ¿eso es generar confianza?
Estamos ante un cambio radical del sistema, hablando globalmente, y podemos optar por dejar que se sucedan acciones trágicas y terribles de este cambio arbitrario o intentar hacerlo de la mejor manera posible con decisión y autonomía, tomando las medidas necesarias y atendiendo la diversidad nacional en un contexto y orden mundial. Para que esto último suceda tenemos que revertir algo insostenible: como el 20% de la población mundial tenga el 85% de la riqueza, como el 65% de la población peruana sea pobre (no considerando los datos de las encuestas y del gobierno), como una gran cantidad de población sea analfabeta, no obstante, declarado libre de analfabetismo, entre otras tantas anomalías.

Indicadores preocupantes vienen ocurriendo en el Perú y a veces paradójicos, puesto que el Perú viene creciendo a tasas muy altas, sin embargo, con insatisfacción de las mayorías. ¿Por qué, nos preguntamos? porque el crecimiento es, parafraseando al Presidente, para los de arriba. Basta de prestarse al susurro de un billete verde o seguir las consignas digitadas de un asesor patológico, basta que un grupillo de empresarios cicateros tome por asalto un gobierno de reivindicación nacional, basta de oídos sordos al clamor popular. El compromiso del gobierno con el pueblo no está más lejos que a su decisión política. Respeto, a lo menos, a las decisiones colectivas ya que esta democracia no respeta las decisiones individuales, en fin, eso es el juego de la democracia. Tu voz no es tu voz, es la voz y pensamiento de quien lo elegiste y ni siquiera te representa o más aún no te sientes representado. Tu voto fue en balde. Hágannos sentir que sí somos representados y que no pesa más los bolsillos, sino la conciencia de ver a un pueblo que se muere de hambre, de sed y esperanza.

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