martes, 13 de marzo de 2012

MEDIO AMBIENTE: LECCIONES PARA APRENDER

Por: Lic. Humberto M. Landeras Rodríguez
Relacionista Público

humbertolanderas@hotmail.com

Las poblaciones en todo el mundo son vulnerables a desastres naturales, el riesgo es mayor cuando hay divorcio entre autoridades, políticos, comunidades que no oyen alertas de científicos que vaticinan eventuales desastres por el calentamiento global como lo ocurrido con el desborde de la laguna La Encantada en la provincia de Pallasca, Ancash.
Mark Carey, investigador de la universidad de Oregón, EUA, encabezó en setiembre último, junto a una delegación de glaciólogos, hidrólogos, geofísicos, una misión que evaluó con rigurosidad los glaciares de la Cordillera Blanca, su impacto negativo en comunidades, en los recursos naturales y los riesgos de repetirse en adelante por el cambio climático como el colapso de La Encantada por una avalancha de piedra y lodo é incesantes lluvias.
Mark Carey conoce bien la cordillera andina. Es autor de “Vivir y Morir con los Glaciares”, describe como las poblaciones ancashinas fueron afectadas por avalanchas é inundaciones con impacto negativo en la vida rural luego de reseñar alrededor de 30 desastres glaciares con pérdida de miles de vidas humanas en el callejón de Huaylas desde 1941.
La reserva de información a poblaciones sobre los riesgos de desastres naturales por funcionarios públicos y el fracaso del Estado a las advertencias de los científicos sobre posibles eventos, convierten a poblaciones desguarnecidas amparadas sólo en sus creencias religiosas, costumbres ancestrales para permanecer y vivir en zonas de alto riesgo.
El desastre de Pallasca se origina por la construcción de un muro de contención que colapsó por filtraciones, las lluvias rebasaron la laguna, la fuerza del agua desembalsada unida a un huaico destruyó puentes, caminos dejando incomunicado 80 mil habitantes de 11 distritos de Llapo, El Porvenir, Ancos y Cascabal, destruido también un campamento minero con muertos afectando tierras de cultivo, canales de regadío, etc.
Fue una avalancha anunciada por Mark Carey, quizá pudo ocurrir en otra zona de la cordillera Blanca porque el derretimiento de los nevados es global, constante, esta situación debe llevar a las autoridades a informar a las poblaciones de los riesgos que implica ocupar zonas de alto riesgo.
La historia se repite y no aprendemos. Modificar costumbres, hábitos, es tarea de gobernantes, fomentar una cultura de adaptación al cambio climático para reducir la vulnerabilidad debe convertirse en políticas de estado para evitar más pérdidas de vidas humanas.

En marzo del 2003, un deslizamiento de tierra desbordó el lago Palcacocha afectando sembríos y caminos; en 1941, este lago produjo otra inundación matando miles de personas; según Carey, la NASA advirtió grietas en un glaciar que alimenta al lago pero no fue escuchada; en 1962, otro glaciar cerca del Huscarán mató 4 mil personas, luego el terremoto de 1970 despareció 70 mil personas y la ciudad de Yungay, etc.
La cordillera Blanca siempre será vulnerable y tendrá a miles de personas en constante peligro. El reclamo de Mark Carey de investigar nuevas amenazas derivadas de glaciares, fueron oídas: el ministerio de Defensa y el Indeci monitorean 13 lagunas de la Cordillera Blanca mientras que pobladores del distrito de Tauca alertan que la laguna de Tuctubamba cerca al distrito, está a punto de desbordarse “podría repetirse el huaico de Llapo”, dicen.

0 comentarios: