miércoles, 1 de agosto de 2012

Los dos mensajes del presidente Humala

Por: Carlos Monge
Diario La Primera

El Mensaje a la Nación del 28 de julio fue un repaso de la situación y las políticas de cada sector del Estado, antes que un mensaje político que permitiese al presidente Humala articular a la opinión pública y su gobierno en torno a algunas ideas fundamentales. Aunque sí tuvo, ciertamente, algunos temas centrales Uno, el redoblado énfasis en más numerosos y más grandes programas sociales como la estrategia fundamental de inclusión social. Pero nada sobre cómo lograr una inserción productiva sostenible en el mercado para estos “pobres” que en realidad son pequeños productores que no logran vivir bien de su actividad económica.
También el endurecimiento de las medidas contra la corrupción en el sector público. Pero queda la duda de que la mano tan dura contra la corrupción Fujimorista de los 90 lo sea también con la corrupción presente. Lo mismo se puede decir del “que en paz descanse” decretado para el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP). Porque con los Ministros Castilla (exvice de Alan) y von Hesse (padre del SNIP) en el Gabinete, hay razones para dudar que se den cambios tan sustantivos.

Pero creo que la razón fundamental por la que el Mensaje del 28 de julio resultó poco emocionante es que en realidad el verdadero mensaje ya se había dado días antes, con la renovación del gabinete. 
Mantener a los ministros de Economía, Producción, Transportes y Comunicaciones, Construcción y Vivienda, Comercio Exterior, y reforzarlos en Agricultura con otro venido directamente del MEF, fue un poderosísimo mensaje de continuidad entusiastamente aplaudido por la derecha empresarial, mediática y política. Después de eso, ¿qué expectativa podía causar el Mensaje del 28 de julio?
El nuevo premier Jiménez cuando era ministro de Justicia y el nuevo ministro de Defensa Cateriano como Procurador ante la Corte Interamericana de derechos humanos, han sido los operadores de la campaña del Gobierno Peruano para proteger a los gallinazos del SIN acusados de asesinar a 1 o más emerretistas rendidos. Después de eso, ¿qué cosa sustantiva sobre derechos humanos podía esperarse?
Se pueden, ciertamente, discutir aspectos más precisos de ese mismo recambio ministerial, como la importancia de recuperar el mando civil en Defensa e Interior o de incluir profesionales capaces como Midori de Habich en salud. Y en relación con el Mensaje del 28 se pueden también resaltar graves omisiones como la ausencia de una sola línea sobre Conga y que no haya habido siquiera una mención– disculpas ya sería mucho pedir- a los 17 muertos en conflictos sociales de estos primeros doce meses.
Pero, me parece, el asunto de fondo es que el verdadero mensaje de gran continuidad en las políticas centrales del gobierno ya había sido dado antes del mensaje formal del 28 de julio con la recomposición del gabinete. Ese fue el mensaje relevante, el de 28 casi apenas una formalidad.

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