martes, 24 de julio de 2012

Castilla, el sistema y el antisistema

Por: Eduardo González Viaña

Cuando el joven teniente Ramón Castilla se acercaba al cuartel general de los patriotas en Huaura, el amigo que lo acompañaba en el otro caballo le pidió detenerse.
-Hasta aquí nada más llegamos, Ramón. Lo que vas a hacer es absurdo. Vas a incorporarte al ejército de San Martín. Vas a convertirte en un traidor a la patria. Te pido que reflexiones.
El teniente Castilla no contestó.
-Eres un teniente del ejército realista. Llevas casi 10 años peleando en la causa del rey. Tus compañeros te respetamos porque eres un héroe. Si continúas con nosotros, España te cubrirá de honores. Si te vas con los insurgentes, nadie podrá salvarte de un destino funesto.
Castilla continuó silencioso.
-Si crees que las pocas victorias de San Martín le garantizan el éxito final, te equivocas. El ejército del rey está intacto en la sierra. En el momento preciso, acabará con los traidores. Los hará polvo. Recuerda lo que le ocurrió a ese indio, Túpac Amaru, despedazado por antipatriota. Recuerda que las cárceles están repletas de esos terroristas antipatriotas. A la corta o a la larga, el sistema volverá a imponerse.
No le habló del “antisistema” porque esa palabra todavía no se había inventado, pero seguro que le habló del sistema. Por entonces, el “sistema” consistía en someter el país y sus habitantes a la voluntad omnímoda de Fernando VII. El “antisistema” consistiría en levantarse contra el sátrapa Borbón y unirse con todos los pueblos del continente en la búsqueda de la independencia.
Casi dos siglos después, satanizarían el “antisistema” y endiosarían al “sistema” algunos gobernantes, Fujimori y García entre ellos, dispuestos a sacrificarlo todo -la soberanía del país, el bienestar popular, los derechos humanos, la pureza de los ríos y de los aires- en el altar del capitalismo caníbal y de la supuestamente divina inversión extranjera.

SOLDADO A LOS 15 AÑOS
Nacido en 1797 en Tarapacá, Castilla se enroló cuando apenas contaba 15 años en el ejército realista. De esa forma, participó activamente en las campañas militares contra los patriotas Chilenos.

A los veinte años, como oficial de escolta del Brigadier español Casimiro Marcó del Pont, cayó prisionero con él tras la Batalla de Chacabuco el 12 de febrero de 1817. Prisionero luego de los patriotas en Buenos Aires, podría haberse quedado allí a gozar de una especie de destierro. Sin embargo, escapó de la prisión junto a otro preso realista. Se supone que pasó unos meses entre la capital Argentina y Montevideo. Pero no se sentía tranquilo. Su deber era continuar en la lucha. De Montevideo pasó a Río de Janeiro y, allí, frente a un mapa de la Amazonía, planeó el cruce a pie del bosque más enmarañado del mundo. Si no hubiera más que contarse de él, esa sola hazaña bastaría para justificar su vida.
Después de meses de caminatas, atravesó las selvas del Mato Grosso hasta alcanzar Santa Cruz de la Sierra en la actual Bolivia.
El sendero lo llevaría por territorios salvajes y regiones inexploradas por el hombre de flora y fauna desconcertantes, pero nada lo detuvo. Tenía que continuar su camino para llegar hasta el Perú donde como buen militar tendría que reintegrarse al ejército realista.
EL CAMBIO
¿En qué momento de su largo camino, Ramón Castilla tomó la decisión de asumir la causa de la independencia de América como suya? … Alguien dice que tal vez esto ocurrió cuando navegaba en una solitaria canoa sobre el Amazonas. Allí se produce el fenómeno de la “podoroca”, una marejada que avanza con un rugido de intensidad crujiente a unos 30 kilómetros por hora y forma una pared de agua de varios metros de altura. Esa experiencia de vida y de muerte sobre el poderoso río fue tal vez para él como lo había sido para San Pablo el camino de Damasco.

Otros señalan que en las logias masónicas de Buenos Aires y Montevideo, los “hermanos” le enseñaron que un hombre libre y de buenas costumbres debe empeñar su vida en la conquista de La Libertad y la justicia.

Lo que sabemos es que cuando llega al Perú, el joven soldado realista que había sido preso en 1817 tiene tres años más y muchos más de experiencia. Se encaminará hasta los cuarteles realistas, pero allí mismo sentirá que aquello no es suyo. La tierra, su tierra, América lo ha convencido de que no es un español.
Luego del breve diálogo cerca de Huaura, Castilla se despidió de su amigo y, a galope lento, se encaminó hacia el cuartel del general San Martín. El tiempo se repite, y hay un momento en la vida en que hay que desechar los conceptos interesados de “sistema y antisistema” y definirse con sinceridad. No tenemos rostro en ese momento; solamente historia.

lunes, 23 de julio de 2012

Achica condena

Por: Augusto Álvarez Rodrich

Que los abogados se enreden ahora con las explicaciones sobre la decisión de la tremenda corte de Javier Villa Stein, pero lo cierto es que el recorte de las penas con el que ha beneficiado a los asesinos del grupo Colina y a sus jefes, constituye un severo retroceso en la defensa de los derechos humanos en el Perú, así como un avance significativo en el proceso en marcha para el desmontaje de las sanciones aplicadas a quienes los violaron, y para la pronta salida de Alberto Fujimori de la Diroes.
La sala presidida por Villa Stein concluyó que los asesinatos de Barrios Altos cometidos por el Grupo Colina no son delitos de lesa humanidad, lo cual le ha permitido rebajar las condenas de los cabecillas de esta organización criminal –Alberto Fujimori, Vladimiro Montesinos, Julio Salazar Monroe, Juan Rivero Lazo y Nicolás Hermoza– y a los que directamente les dispararon a un grupo de heladeros incluyendo a niños.
El sustento de este beneficio para este grupo de asesinos es que sus crímenes no son sistemáticos y que, por ende, no son de lesa humanidad. Pero si lo que el Grupo Colina hizo no es sistemático, ¿qué cosa entonces lo es? Salvo que Villa Stein haya inventado un nuevo significado para la palabra sistemático, su fallo solo genera sospecha legítima de que sea parte de un esfuerzo mucho más amplio orientado a flexibilizar las penas de corruptos y asesinos.
En el corto plazo, para beneficiar a los del Grupo Colina, pero el objetivo de mayor alcance es poner en libertad a Alberto Fujimori. Estas decisiones nunca ocurren en un vacío político sino en un contexto que promueve o facilita su avance.
Es el caso, por un lado, del avance gradual para la recreación de las condiciones para el relanzamiento político de los sectores vinculados al fujimorismo, el cual constituye en el Perú el partido de la derecha más bruta y achorada. Este hecho promueve decisiones lamentables como la de Villa Stein.
Por el otro lado, decisiones aberrantes como la de este juez y su corte se ven facilitadas porque el gobierno del presidente Ollanta Humala ha bajado la guardia en el terreno de la defensa de los derechos humanos.
En efecto, como concluyó el informe publicado en La República sobre el balance del primer año de gobierno, los derechos humanos no estuvieron presentes en la agenda gubernamental, lo cual contrasta marcadamente con todo lo que Humala dijo durante la campaña electoral.
En este sentido, ante el avance del sector fujimorista –el cual debe estar hoy festejando por la flexibilización de las penas de sus asesinos– y el aletargamiento que se observa en el gobierno, lo único que queda es que la sociedad civil interesada en la defensa de los derechos humanos se manifieste con claridad y energía, de manera pacífica, en calles y plazas.

martes, 17 de julio de 2012

Castilla, la palabra cumplida

Por: Eduardo González Viaña

-Deje las cosas como están, señor presidente.- alguien le dijo. Y añadió: -El Perú vive una época de gran bonanza. Si usted insiste en hacer el cambio social al que se ha comprometido, las grandes potencias lo mirarán con sospecha. Los ricos propietarios se convertirán en sus enemigos y los periódicos tratarán de demolerlo.
Cualquiera podría pensar que este consejo fue dado hace poco, pero no fue así. Esas palabras fueron pronunciadas en julio de 1854 y estaban dirigidas a Ramón Castilla, presidente provisorio del Perú.
El más ilustre de los gobernantes peruanos acababa de decretar en Ayacucho la abolición definitiva del tributo indígena. Levantado en armas, se aprestaba ahora a marchar sobre Lima para acabar con el corrupto régimen de Rufino Echenique. En su camino, iba decidido a dar el gran paso de la historia peruana, la abolición definitiva de la esclavitud.
En verdad, como acaso decía el consejero de Castilla, ante el avance de las ideas abolicionistas, los latifundistas del país habían formado un frente dispuesto a impedir a cualquier costo esa reforma social. Si en el Perú de nuestros días resulta peligroso decir que el agua es más importante que el oro, en el siglo diecinueve, pronunciarse contra la esclavitud tenía un sentido similar. Esa decisión podía costarle a Castilla el poder, la libertad e incluso la vida.
Un manifiesto publicado en 1833 y firmado a nombre de los hacendados por José María de Pando señala las razones por las cuales la esclavitud debía sobrevivir. En primer lugar, se la justifica con la Biblia. En ella, se narra que José fue vendido como esclavo por sus hermanos. O sea que eso es normal.
En segundo lugar, los apóstoles de Jesús no hablaron de liberar a los esclavos sino de tratarlos con caridad; toda vez que el valor primordial de la sociedad es el respeto por la propiedad privada.
El hecho de que la democracia norteamericana no hubiera abolido la esclavitud le da pie al escribiente para señalar que: “desde el sublime e inspirado Moisés hasta los ilustres autores de la Acta de la Independencia de los Estados Unidos respetan este axioma universal.”
Sin embargo, al final del manifiesto, los supuestamente cristianos y beatos propietarios abandonan las citas bíblicas y sostienen que “la necesidad de pagar en adelante a trabajadores en vez de contar con mano de obra gratuita afectará a la economía nacional y hará que nuestros productos de exportación sean menos competitivos.”
“La agricultura de Lima”, según ellos, “camina a pasos agigantados a su completa ruina, con grave menoscabo de los ingresos públicos, y de la existencia de infinidad de infelices particulares”

¿Recordaban estos “infelices” millonarios a los miles de hombres obligados por ellos a trabajar hasta la muerte sin pago alguno? ¿Se imaginaban en la situación del hombre que es vendido en un mercado mientras su mujer y sus hijos son ofrecidos de la misma forma y tratados como tratan los infames a los animales de carga?

La historia se repite con los mismos argumentos. En nuestro tiempo, la defensa de la llamada inversión extranjera empuja a disparar contra inocentes y suscita la posibilidad de convertir Cajamarca en un hoyo infernal. Todo se justifica con frases como: “Lo que está en juego es el desarrollo del país.”
Quizás el Mariscal Castilla miró con displicencia al tipo que le daba el consejo cobarde.. En todo caso, no lo escuchó el consejo. En vez de mirarlo, se caló los binoculares y dio la orden de marcha.
Lo esperaban dos batallas victoriosas y, en Huancayo, la firma del decreto supremo por el cual “los varones y las mujeres tenidas hasta ahora en el Perú por esclavos o por siervos libertos, sean que su condición provenga de haber sido enajenados como tales o de haber nacido de vientres esclavos, sea que de cualquier modo se hallen sujetos a servidumbre perpetua o temporal; todos, sin distinción de edad, son desde hoy para siempre enteramente libres.”
Hay un momento en la vida en que se escoge entre la adulación interesada de los poderosos, o el juicio implacable de la historia. El rival de Castilla, Echenique, solventó su prestigio entre los ricos a quienes hizo más ricos y corruptos. Nadie lo mencionaría hoy de no ser porque un excelente escritor lleva su apellido.
Castilla redimió a los indios, liberó a los esclavos, instituyó la libertad de prensa, acabó con la pena de muerte y con la cárcel por motivos políticos, y, no se rindió jamás. Un presidente no tiene rostro. Sólo tiene historia. Como buen soldado de caballería, Ramón Castilla, murió con las riendas en la mano. Entró a la historia a galope tendido.

Para recordar a nuestros ilustres maestros ¿esos locos docentes?

Por: Rvdo. Max Berendson Loyer

“Esos son los locos que enseñan. Yo los conozco. Los he visto muchas veces. Son raros. Algunos salen temprano por la mañana para estar en la escuela una hora antes, otros salen de la primaria una hora más tarde porque tienen miles de cosas que ordenar, revisar, limpiar, decorar y adornar en su salón...o porque algún niño se quedó esperando que vinieran por él, o porque se entrevista con padres de familia, etc. etc. Otros recorren todos los días varios de Km de ida .... y otros tantos de vuelta: ¡Están locos! ¿Quieren una prueba contundente de su locura? ¡¿Cómo es posible que muchos docentes se preocupen más por algunos niños que no son hijos de su sangre que los propios padres?! Sólo por no mencionar que muchas veces los maestros dejan en segundo plano a sus hijos por compromisos de trabajo. En verano no les dan vacaciones, sólo un receso escolar, pero no se desconectan del todo. Piensan en sus clases, preparan tareas, ejercicios y toman cursos de actualización. En invierno hablan mucho, siempre llevan caramelos de miel y limón en los bolsillos, otros van con una botella de agua a su lado o con sus pastillas "Vick". Su garganta siempre está dolorida, pero siguen enseñando. A veces fuerzan su voz, pero siguen transmitiendo sus conocimientos con cariño e ilusión. Yo los he visto, no están bien de la cabeza. Salen de excursión con sus alumnos y se encargan de gestionar autorizaciones, recogida de dinero y responsabilidad extra. Qué será de ellos y ellas. Por la noche sueñan con el colegio, se les aparecen planetas, ecosistemas y personajes históricos. Esto es si no se quedan levantados hasta la madrugada calificando, haciendo listas o material. Están mal; sacrifican sus sábados para hacer cursos de formación y no les importa perder tiempo de descanso o tiempo con su familia para renovarse. Dicen que son autocríticos y que hacen balance de sus experiencias educativas, que se frustran cuando no salen las cosas como esperaban, que se alegran cuando sus alumnos avanzan. Y a pesar que tengan décadas de servicio, siempre encuentran nuevas formas de hacer las cosas. Se asombran cuando comparan un ciclo escolar con otro y toman nota de lo bueno y lo malo, para el siguiente. Como buenos todólogos, hacen de todo, desde atar pasadores, hasta libros de actas y de contabilidad de la Cooperativa Escolar o limpiar una herida y poner un "curita" . Ya ni hablar de los festivales, organizar una kermés, campañas de salud, o el despliegue de creatividad en sus periódicos murales y manualidades. Están mal de la cabeza, yo los he visto. Son capaces de no tomar una Licencia Médica o uno de sus días económicos, sólo porque no hay quien atienda su grupo. Dicen sólo que son docentes y que se sienten muy orgullosos de serlo. Que si volvieran a nacer, volverían a ser maestros."

viernes, 13 de julio de 2012

Cultura del reclamo, derecho ciudadano

Por: Marcela García
Directora

Una de las graves carencias de nuestro país es el temor al reclamo, a exigir que se respeten nuestros derechos. No voy a entrar a hacer un análisis sociológico, se los dejo a los profesionales de las ciencias sociales, que dicho sea de paso ya han escrito demasiado, es hora de actuar. Vayamos a lo práctico, a lo cotidiano a lo del día a día, a lo que tenemos que pasar todos, al realizar una gestión, hacer compras, o, pagar un servicio.
El maltrato es patente, a tal punto que el INDECOPI, ha dado una norma (que me parece no se está cumpliendo) “todos los establecido que prestan algún tipo de servicio ya sea público o privado deben tener un LIBRO DE RECLAMACIONES”. Amigos, muy pocos los tienen, y cuando hacemos uso de éste, INDECOPI, debe notificar el resultado de su investigación sobre la denuncia hecha por el usuario, de no hacerlo, tenemos que insistir en ello, porque es parte del respeto que merecemos y que la autoridad es la primera que debe cumplirla. Por lo tanto ya depende de nosotros el cambiar esta situación, veamos en conjunto como lo podemos hacer.
Terminemos con las quejas, el murmullo entre nosotros, la crítica hacia las empresas, hospitales, seguros compañías de aviación etc.etc.

Ahora nos toca actuar, por un lado haciendo uso del “Libro de reclamaciones”, por el otro, tenemos en nuestras manos una magnífica herramienta, me refiero a las redes sociales. La gran mayoría las usa, para comunicarse, saludarse, rajar del prójimo hacer cadenas, fotos, es decir de todo. Bueno pues ahora debemos utilizarla ingeniosamente, con creatividad, porque eso si que tenemos los peruanos, además de chispa. Si nos proponemos hacer una red defendiendo nuestro derecho a ser respetados y a recibir el trato que merecemos, estoy segura que esto va a cambiar. Por ejemplo, yo tengo una gran queja con Lan Perú, en dos oportunidades me ha cambiado el vuelo, simplemente informa que el vuelo es para otra fecha. Ayer, sin ir muy lejos, perdí el vuelo, de acuerdo llegue tarde, un empleado, parado como un gendarme dijo que podía viajar yo, pero no mi maleta, que esta debería dejarla allí ( señalo con la cabeza) en el depósito, ¿Donde estaba? Hay que ser adivinos porque ninguno de sus empleados se dignó a informarme, donde debería dejar la maleta, para que otra persona de buena voluntad me la lleve a mi destino en otro vuelo, Tampoco me informaron que el tiempo era tan justo que si llevaba la maleta “allí”, perdía definitivamente el vuelo. El asunto no era con ellos, su rol termina con pesar la maleta, darte tu tarjeta de embarque, si ya la tienes mejor para ellos. ¿Alguien ha capacitado a todos estos jovencitos para atender un caso diferente?, parece que no.
Repiten como autómatas, usted puede subir (mejor dicho correr hasta la sala de embarque), la maleta se queda allí, ¿Dónde es allí?, no tienen a alguien que indique el lugar del depósito y que informe que va a tener que cancelar por eso. Fue realmente alucinante, cuando uno llega tarde debe asumir su responsabilidad, pero lo que no se puede permitir es que te quieran mecer intentando que dejes una maleta cuando saben que ya el vuelo está cerrado, que no te indiquen en donde hacerlo y que por último se queden charlando sin importarle el pasajero, ese no es su problema, que piña verdad?. Pedí el libro de reclamaciones en el counter y me quisieron dar una hojita que no vale nada, el libro según ellos estaba a una cuadra de donde nos encontrábamos.
Frente a esto ¿Qué hacer. Insistir, yo si voy a utilizar ese medio, pero también estoy utilizando la red, me gustaría saber cuántas personas más han tenido problemas de este tipo, ¿Por qué no comunicarnos y presentar una queja en conjunto?. Y así como en esta empresa, en muchas más.
Creo que es un buen reto para todos ¿lo hacemos?.

El derecho de nacer (asignaciones por niño)

Por: León Trahtemberg

Es asombrosa la dramática incoherencia en la gestión de nuestro sistema educativo. Los miembros del CNE visitamos el colegio “Fe y Alegría # 58 Mary Ward” de Jicamarca-San Juan de Lurigancho y pudimos apreciar el espectacular trabajo que hace ese equipo docente liderado por la Hermana Patricia Mc Laughlin. Empezaron hace 11 años con cuatro aulas para 5 y 6 años, y este año termina su primera promoción en un colegio de 960 alumnos. El ambiente es increíblemente cálido, afectuoso, educativo, creativo, innovador.
Han logrado ser líderes en Lima en los logros de aprendizaje para alumnos de 2do grado, con 80% de suficiencia en lectura y matemáticas para un país que no llega en promedio al 30% y 10% en esas áreas respectivamente. Inclusive la Ministra de Educación Patricia Salas lo ha usado como ejemplo de experiencia exitosa sobre convivencia escolar (06/12/2011).
Ahora vienen los problemas. A pesar de ser un colegio exitoso a todas luces y tener espacio y deseos para abrir una sección más por grado (otros 500 alumnos), actualmente les faltan plazas para tres profesores de secundaria y el ministerio no se las asigna ni tampoco para las secciones adicionales. Además, la mitad de sus profesores son contratados y pese a ser los adecuados tienen que ir a concursar por una plaza cada año, porque está prohibida la renovación automática de contratos de profesores exitosos.
El peruano parece un sistema educativo diseñado para no tener éxito. Se pierde el tiempo dando normas y debatiendo la CPM, en lugar de concentrarse en aceitar la gestión eficaz.
El tema podría ser muy sencillo. Cada alumno debería tener el derecho de nacimiento a una asignación presupuestal para su educación expresada en un monto para materiales didácticos, alimentos y 1/30 de plaza de profesor que se ocupe de su escolaridad (respetando las particularidades rurales). Los directores de los colegios deberían tener el derecho a escoger a los profesores y recibir automáticamente las plazas una vez que acrediten su nómina de matrícula. El MEF debería presupuestar y financiar asignaciones por alumno. El Perú no debe seguir siendo el país de los absurdos.

lunes, 9 de julio de 2012

Construcciones, desarrollo y locura colectiva

Por: Marcela García Guerrero
Directora

La fiebre que se ha desatado en nuestra ciudad con las construcciones, para muchos es sinónimo de crecimiento y desarrollo, para otros es sinónimo de “lavado”, para la gran mayoría, Trujillo es casi una metrópoli, sin embargo el costo de los vecinos de las diferentes urbanizaciones o zonas en donde se están levantando edificios como por arte de magia, es muy alto.
La hasta hace algunos años tranquila urbanización California, está en estos últimos tiempos siendo una de las más atacadas con este boom. Es realmente insoportable, termina uno y empieza el otro, por ejemplo, la aseguradora “Pacífico”, en estos momentos está levantando una construcción en la esquina de la Av. Los Ángeles con Las Acacias, cerca a Wong. Bueno esto es de no creer, sin ningún respecto por los vecinos, porque no han puesto nada para proteger lo que están construyendo, aparte del ruido enloquecedor, y de las inmensas máquinas que se estacionan en ambas calles, además los edificios y casas aledañas, están cubiertas de polvo, , el bloqueo del tráfico es permanente, ya hay niños con problemas respiratorios. Nos preguntamos, ¿no hay normas que regulen esto?, y más aún, esta empresa es una aseguradora, ¿ha consultado antes o ha tomado medidas preventivas, o, todo ha sido a la criollada, sin ninguna consideración por los moradores.


He dado un pequeño ejemplo, pero varios vecinos están reclamando e incluso se han comunicado con los medios de comunicación. Paralelo a esto, el distrito dejó de ser residencial, ahora está de moda llenarlo de lugares de diversión, ya en el parque grande hay uno que durante varios meses tanto vecinos como los medios de comunicación se ocuparon de él, se llama “Red Lounger”, y si, está pintado de rojo. Dicen que los vecinos no escuchan bulla o música chicha, pero sin embargo, sin son presas de los aficionados que acuden los fines de semana y se ponen a charlar al lado de sus 4X4, o del ruido que se escucha en la madrugada, de sus conversaciones, comentarios, risas, y uno que otro un tanto afectado por el licor. Se acabó la tranquilidad de los vecinos del parque. Señores esto es modernización y progreso. El Alcalde bien gracias, se disculpa diciendo que han dado autorización para restaurante, hasta las dos de la mañana. Pues es muy raro que un restaurante no abra de día.
California, es una de las muchísimas urbanizaciones, sometidas al avance del progreso y desarrollo, pero de momento son una agresión para la vecindad ¿ quien los defiende, quién se hace responsable de las alergias de ese niño de las acacias y me imagino de muchos más?. ¿Quién se preocupa por los moradores?. El progreso y desarrollo toma en cuenta a todos, no solo a una constructora, o a una junta de empresarios con muy buenas intenciones, aquí hay mucho por hacer, tienen que intervenir. Municipios y juntas vecinales, también el Defensor del Pueblo y me parece que hasta la fiscalía. Desarrollo sí, pero con respeto.

lunes, 2 de julio de 2012

Presidente Humala ¡escuche a la protesta cajamarquina!

Por: Pedro Francke

Ud. Ha declarado que conversará con los líderes cajamarquinos, por tanto los representantes de la protesta de Cajamarca deben ser recibidos a la brevedad en Palacio de Gobierno, en tanto ellos, al presentar sus puntos de vista y los argumentos por los que se oponen a Conga, también están dispuestos a contrastarlos con los puntos de vista del gobierno. Por todos los medios se debe tender puentes a favor del entendimiento y evitar que la situación se deteriore más.
Las declaraciones del Sr. R. Benavides contradicen lo dicho por Ud., acentuando la desconfianza generada en la población cajamarquina después de cerca de veinte años de explotación minera de Yanacocha, y ha hecho bien Ud. en exigirle más humildad y que cumpla sus compromisos; y además debe asegurarse el cuidado del medio ambiente.
Consideramos que la solución más democrática sería consultar a la población, ya que sin de ella no habrá salida viable. Es necesario buscar una propuesta concertada de desarrollo integral de Cajamarca y de su relación con la actividad minera, así como de ordenamiento territorial, que a su vez servirá como referente para otros conflictos socio ambientales del país.



También es indispensable que en el planteamiento de las medidas que Ud. ha anunciado participen, además de los representantes del gobierno central, los gobiernos regionales y alcaldes. Rechazamos con energía los intentos de aumentar causales de vacancia, o someterlos a interpelaciones, así como restringir el uso de sus fondos, pues ya existen mecanismos legales suficientes para fiscalizar y castigar excesos, y sería hostilizar a autoridades legítimamente electas y socavar el proceso de descentralización.

Hacemos una invocación a los participantes en la protesta popular para que, conscientes de los logros alcanzados, desarrollen su lucha de manera pacífica y respetuosa de los derechos humanos de todos, inclusive de los que discrepan; que no se produzcan repudiables agresiones contra la prensa; y que eviten caer en las provocaciones de los violentistas o de la represión. Como demuestra la historia, el uso de la violencia siempre favorece a los que se oponen al cambio.
Es responsabilidad de todas las fuerzas democráticas apostar por la paz y el entendimiento entre peruanos, y dejar de lado acusaciones y exclusiones. Hay que recordar que por más discrepancias que tengamos no somos enemigos.

El gran Teodoro

Por: Eduardo González Viaña

Todavía en los años 60, cuando ningún avión comercial volaba a la Isla de Pascua, Teodoro Rivero-Ayllón se hizo a la mar en Valparaíso y navegó hasta ese lugar, en los confines del mundo. El barco de regreso salía 3 meses después, pero algún encanto irresistible hizo que lo perdiera. El siguiente llegaba al otro año, pero tampoco lo tomó. Al final, se quedó dos años estudiando el idioma de los nativos y tratando de encontrar raíces comunes entre aquél y las lenguas de la América aborigen.
Ese era y es el amigo a quien recuerdo en este correo. De ese viaje le nació un libro y luego de inmediato otro, ante su encuentro con Machu Picchu. Erraría después por toda América en pos de textos inéditos de algunos poetas modernistas, y ocuparía por fin durante un año la misma silla y mesa en la Biblioteca del Congreso de Washington leyendo sin parar antes de redactar por fin en la universidad de Trujillo la que sería su tesis doctoral que versa sobre el Grupo Norte y sus conexiones con el Modernismo.
Todo el tiempo, recuerdo a Teodoro tratando de aprender algo.
En las riberas del Amazonas, llegó a dominar una docena de las lenguas que comunican a los cazadores de aquel bosque impenetrable. Como Vicerrector en Chiclayo, anduvo por las pirámides misteriosas explorando al lado de Walter Alva, el genial descubridor de Sipán.
En Irán, en la China y en la India, como profesor universitario, no dejó ni un minuto de seguir siendo un estudiante enamorado de la forma cómo la palabra humana se entrelaza en el código misterioso del idioma. Quizás el tiempo dura más para él y eso le permite tanta hazaña, pero también juega a su favor el haber sido formado por la cátedra humanista, tradicional en América Latina, y no por aquella otra, importada de los Estados Unidos, que hace de la educación un producto mercantil adquirible por créditos y convierte al graduado en una persona que ya terminó de comprar sabiduría.
Pero no me ocupo de eso, sino de Teodoro.


En estos días le están celebrando en Trujillo, Perú, no sé si treinta, cuarenta o cincuenta años de hacer literatura, aunque yo le calculaba un poco más de cien. Además, nuestra Alma Mater, la Universidad Nacional de Trujillo le confiere el Doctorado Honoris Causa. .Y ese es el pretexto para confesar algo que muchas veces le he dicho a Teodoro, pero que él, con su modestia habitual, no quiere repetir. Las virtudes que algunos (amigos) celebran en mi prosa tienen su origen en la generosidad desbordante de este querido cómplice mío.
Cuando yo era un chico de 16 años, colmado de pelo, de ilusiones y de malos versos, fue él, quien se tomó el trabajo de leer lo que yo escribía, de aplaudir algunos fáciles logros de mi pluma y de llevarme la mano para que corrigiera lo que debía corregirse. O sea, casi todo."La tarea del buen escritor no consiste tan sólo en llenar papeles, sino en tener la valentía de borrar y hacer desaparecer textos enteros cuando aquellos están de más." Eso es lo que me dijo Teodoro, y creo que por eso me he pasado más tiempo borrando que escribiendo.
Lo que queda de ello es lo que más me gusta y lo que espero que les guste a los demás como a mí me gusta. El año en que yo entraba a la universidad, Teodoro, tal vez diez o quince años mayor que yo, me había convocado junto a otros muchachos para formar un grupo literario que llamamos "Trilce". La verdad es que nunca he conocido un grupo de gente tan ilusa ni tan generosa.
En el ambiente del Trujillo de entonces, éramos un grupo de locos que se alentaban los unos a los otros para asumir lo que el filósofo Antenor Orrego llamaba un mandato de la tierra y del destino. La vida ha hecho que nos encontremos sin darnos cita en los lugares más remotos de este planeta. La esposa de Juan Morillo Ganoza descubrió que la dama que preparaba la comida cantando en la ventana de enfrente de su casa en Pekín era la esposa de Teodoro. Por mi parte, me choqué con él en el Teherán desbordado de la revolución contra el Shah, y supongo que también ha de ser de casualidad cuando nos encontremos allá arriba, después de después. Los días de Acción de Gracias, aquí en Estados Unidos, se me hacen muy breves para recordar tanta bondad como la que recibo todos los días, y ahora que ha llegado la tarde, no termino de dar las gracias por la gracia de tener amigos.