lunes, 20 de agosto de 2012

La Familia

Por: R.P. Max Berendson

Jesús una vez que estuvo discutiendo llegó al punto de la muerte de los profetas anteriores a Él, y les dijo: "Ustedes levantan tumbas a los profetas que sus padres asesinaron". Quiso decir: "Ustedes dan la razón a los profetas y hacen evidente la culpa de sus antepasados que no les creyeron".
Lo mismo sucede en tantas otras cosas y con tantos otros personajes de la historia, seguimos levantando monumentos y declarando "días de..." lo que sistemáticamente postergamos.
Claro que nos faltan algunos como Día del no-nacido, del homosexual, del orate, y otros que nuestras sociedades "cultas" siguen matando o despreciando.
En este contexto veo el "Dia de la Familia". Todos decimos conocer y valorar su importancia en el plano social, psicológico, moral, religioso; y en verdad lo tiene. ¿Cuál es, de hecho, el comportamiento de la sociedad respecto de la familia? ¿Dónde está esa estructura básica de la sociedad, la "iglesia doméstica"? ¿En qué ha quedado el núcleo papá, mamá, hijos?.
Lo que observo es que la propuesta real es netamente disgregadora. Sea por razones económicas, sociales, educativas o morales, el núcleo se ha dividido en cuantas partes individuales lo constituyan: cada cual "tira para su lado". Y no es que sea siempre por culpa o negligencia, la mayor parte de las veces será por todo lo contrario, por la responsabilidad de tener lo que se piensa es mejor para todos.
En nuestro país, la mayoría tiene que verse alejada de su familia por razones de la pobreza. El dinero no alcanza y eso obliga a buscar en otro lado o, en todo caso, a multiocuparse hasta extremos heroicos, para proveer de lo necesario para sí y su prole.

Los pocos solventes siguen el mismo ritmo por la despiadada competencia. Si te detienes, te comen los que vienen detrás, o de afuera. Al final es lo mismo, en cuanto a la familia se refiere.
Los chicos de los pueblos irán a la ciudad a estudiar o trabajar, los de la ciudad irán a la capital y los de la capital irán al extranjero. Sin sus padres, sin su cultura, sin sus propios puntos de referencia para orientarse en los valores que les den dirección y sentido al estudio y al trabajo. Casi siempre sólo se busca una economía estable o próspera.
Esta es la sociedad que hemos construido por nuestra acción o por nuestra pasividad. Una sociedad donde la gente se "usa" una a otra, donde el stress está a la orden del día y casi no queda tiempo libre para disfrutarlo con los seres queridos.
Esta sociedad ha declarado el "Día de la Familia" como un homenaje a una estructura fundamental que está matando.
La Iglesia Católica defiende la familia, está insistiendo permanentemente en el retorno a valores básicos que llamamos "tradicionales". La sociedad se rebela y los llama "retrógrados". Y no me estoy refiriendo sólo a las cuestiones sexuales. Por ejemplo decimos: "oren en familia", es decir, tengan un espacio para ver su vida de manera trascendente, no se dejen absorber por la necesaria atención a las cuestiones económicas... pero ahora rezar es cosa del pasado, o de personas que viven en el pasado.
La Iglesia advierte sobre las bondades y peligros de la actual situación económica, de la propuesta liberal de este gobierno, por citar un ejemplo reciente. Y los que tienen el poder procuran callar esas voces diciendo que son asuntos que no le competen ¿cómo no va a ser preocupación de la Iglesia el bien de las personas?. Sólo pido para todos, comenzando por nosotros los miembros de la iglesia católica, un poco más de coherencia, que no limpiemos nuestra conciencia con un "día de..." sino que trabajemos en conjunto por la "salvación de...".
P.D.: Por la época cuando fue escrito, quizá haya algunos elementos anacrónicos, considero que el mensaje central sigue intacto.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Los dos mensajes del presidente Humala

Por: Carlos Monge
Diario La Primera

El Mensaje a la Nación del 28 de julio fue un repaso de la situación y las políticas de cada sector del Estado, antes que un mensaje político que permitiese al presidente Humala articular a la opinión pública y su gobierno en torno a algunas ideas fundamentales. Aunque sí tuvo, ciertamente, algunos temas centrales Uno, el redoblado énfasis en más numerosos y más grandes programas sociales como la estrategia fundamental de inclusión social. Pero nada sobre cómo lograr una inserción productiva sostenible en el mercado para estos “pobres” que en realidad son pequeños productores que no logran vivir bien de su actividad económica.
También el endurecimiento de las medidas contra la corrupción en el sector público. Pero queda la duda de que la mano tan dura contra la corrupción Fujimorista de los 90 lo sea también con la corrupción presente. Lo mismo se puede decir del “que en paz descanse” decretado para el Sistema Nacional de Inversión Pública (SNIP). Porque con los Ministros Castilla (exvice de Alan) y von Hesse (padre del SNIP) en el Gabinete, hay razones para dudar que se den cambios tan sustantivos.

Pero creo que la razón fundamental por la que el Mensaje del 28 de julio resultó poco emocionante es que en realidad el verdadero mensaje ya se había dado días antes, con la renovación del gabinete. 
Mantener a los ministros de Economía, Producción, Transportes y Comunicaciones, Construcción y Vivienda, Comercio Exterior, y reforzarlos en Agricultura con otro venido directamente del MEF, fue un poderosísimo mensaje de continuidad entusiastamente aplaudido por la derecha empresarial, mediática y política. Después de eso, ¿qué expectativa podía causar el Mensaje del 28 de julio?
El nuevo premier Jiménez cuando era ministro de Justicia y el nuevo ministro de Defensa Cateriano como Procurador ante la Corte Interamericana de derechos humanos, han sido los operadores de la campaña del Gobierno Peruano para proteger a los gallinazos del SIN acusados de asesinar a 1 o más emerretistas rendidos. Después de eso, ¿qué cosa sustantiva sobre derechos humanos podía esperarse?
Se pueden, ciertamente, discutir aspectos más precisos de ese mismo recambio ministerial, como la importancia de recuperar el mando civil en Defensa e Interior o de incluir profesionales capaces como Midori de Habich en salud. Y en relación con el Mensaje del 28 se pueden también resaltar graves omisiones como la ausencia de una sola línea sobre Conga y que no haya habido siquiera una mención– disculpas ya sería mucho pedir- a los 17 muertos en conflictos sociales de estos primeros doce meses.
Pero, me parece, el asunto de fondo es que el verdadero mensaje de gran continuidad en las políticas centrales del gobierno ya había sido dado antes del mensaje formal del 28 de julio con la recomposición del gabinete. Ese fue el mensaje relevante, el de 28 casi apenas una formalidad.