lunes, 20 de enero de 2014

Las playas de Trujillo

Por: Alfredo Estrada Zavaleta.
Huanchaco, Salaverry y Buenos Aires, centros de recreación veraniega más próximos a Trujillo, en sus tradiciones reúnen innumerables páginas del recuerdo, las festividades religiosas y profanas y mediante la industria de la construcción y el turismo, incrementan su población con nuevos escenarios de interés para el turista, aunque tan lejanos de aquella caleta de pescadores y atmosfera paradisiaca y de los otrora pueblos de exquisitos manjares del puerto y el casino. 
El Huanchaco de las totoras, el Pozo cerca al Rio Seco, el Viejo Muelle y la Iglesia; extendido en sus fronteras allá por las décadas del sesenta y setenta, por las viviendas construidas en la Urbanización Virgen del Socorro y la carretera nueva, alternativa de llegada frente a la antigua del aeropuerto y paralela a la playa. 
Punto de reunión de las familias en los meses de enero a marzo, por los sectores de La Poza y el Boquerón; buscando la diversión en los juegos de paleta, la caza de muy muy y algas preparadas luego en tortilla y el abrigo de la brisa en arena limpia después de un agradable baño en las templadas aguas de la zona elegida. Por la tarde, ocasión de las interminables tertulias a luz de lámpara y vela, aspirando el delicioso aroma de una fresca noche. 
Con el paso de los años, El Poseidón y la Cancha Naranja, lograron en su momento un ciclo de bonanza y espacio de los principales eventos sociales y deportivos. 
La instalación de redes eléctricas y sanitarias en servicio regular y permanente, favoreció la existencia de residentes en el año y con ello, mas negocios de hotelería, comida y educación; cuanto los beneficios en el asfaltado de las calles y el diseño turístico de sus áreas verdes y vías de circulación. 
Hoy Huanchaco, cuenta con otras urbanizaciones y es la sede de competencias de surf, como recinto del Carnaval; generando así, importantes ingresos económicos a sus pobladores y conservando la cultura mochica. 
Salaverry, constituye otro núcleo del tour veraniego, identificado por su Faro y los almacenes en el embarque de azúcar y productos de la región. De aguas limpias y viviendas hechas con madera, pintadas en colores diversos. 
Punto de llegada en la antigua carretera Moche-Las Delicias y luego de la Autopista a partir de la Panamericana. La reunión y el almuerzo ofrecido a los integrantes de la Asociación de Ex alumnos modernistas, por gentileza de la Familia Mendoza Calderón. 
Hoy de igual manera, un distrito que con el empeño de sus habitantes ha avanzado en su infraestructura y servicios; superando los problemas de arenamiento y exigiendo la modernización de sus instalaciones. Buenos Aires, el litoral a cuatro kilómetros de Trujillo y cuyos atractivos registra la historia, mediante: El Casino, el Malecón Colon, los restaurantes desaparecidos Morillas y Valeriano. Aunque la naturaleza ha limitado sus playas y las acciones de recuperación no han sido las más efectivas y convenientes; los moradores han impulsado múltiples campañas de acción turística, a partir de la remodelación de los parques y el mejoramiento de las redes sanitarias, constituyéndose en una zona de interés y tradición, como: La Iglesia de Huamán y la difusión de eventos de participación social.

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