viernes, 21 de marzo de 2014

La Parada: Decisión y Coraje

Por: Marcela García Guerrero
Directora
La Parada, el viejo mercado limeño, centro de contaminación, suciedad, mafias, informalidad y roedores, ya no existe. Con decisión y coraje la alcaldesa Susana Villarán ha hecho lo que le correspondía como autoridad elegida para gobernar una ciudad, la ha clausurado, el futuro cercano de este espacio, es el convertirse en un hermoso parque con áreas verdes, que tanto lo necesita Lima y las ciudades en general. De nada han servido las protestas, encerronas, amenazas y muchas bravucadas más, de quienes se sentían todo poderosos porque sus votos son muchos y pueden dar réditos a las autoridades vulnerables. 
En este caso les falló, esta mujer duramente criticada -los limeños tendrán sus razones- pero con esta acción ha conseguido demostrar que ejercer la autoridad es un deber y que sí se puede poner orden en una ciudad, cuando hay voluntad para hacerlo. 
Este hecho que podría haber sido la gran noticia de la semana que ha pasado, quedó un tanto relegado a pesar de la trascendencia del mismo -porque es un ejemplo de gobernabilidad- por el boicot hecho al Consejo de Ministros, el Parlamento le pasó factura al gobierno.
Esperemos que este haya sabido interpretar correctamente la lectura de esta lección, aunque los acontecimientos posteriores digan lo contrario. Volviendo al tema Susana, es importante para la gobernabilidad darle el espacio que se merece. Pocas veces hemos visto a autoridades y sobretodo en plena campaña electoral, tomar decisiones tan drásticas, e impopulares para los “sufridos”, comerciantes de la parada. 
Las comillas nos son útiles para resaltar una realidad, el de la informalidad, es momento de terminar con ella, esta lacra que se ha convertido en un modus vivendi de un gran sector de la población es la que imperaba en la Parada, y la gran beneficiaria de este sector, porque gracias a ella se han enriquecido a costa de evadir su responsabilidad fiscal y su responsabilidad social.
Estos señores se han beneficiado a costa de un número menor de ciudadanos que si cumplen con pagar a tiempo sus impuestos y si cumplen con su responsabilidad social. La parada es sinónimo de esto, en su desalojo hemos podido ver esas actitudes matonescas de gente que durante mucho tiempo ha vivido al margen de todo aquello que no sea ganar un buen dinero, generando con su actitud, que otros sì vivan de las migajas que estos se dignaban a darles, hablamos de los cargadores, cuidadores entre muchos otros. 
Un lugar menos, mafioso, insalubre y que no se puede permitir en una ciudad que merece contar con un gran mercado mayorista con todas las comodidades que estos deben tener como hay en muchas ciudades de este continente. Felicitaciones a la alcaldesa de Lima, por demostrar que las autoridades son elegidas para hacer cumplir las normas, cueste lo que cueste. Es un ejemplo que deben tomar en cuenta muchas autoridades entre ellas las de provincia.

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