miércoles, 16 de abril de 2014

Yo los invité, ¿cuál es el problema?

Por: Augusto Álvarez Rodrich
En medio de todo, buscando algo positivo de lo negativo, lo bueno de este escandalete por el uso político de los gobernadores y tenientes gobernadores a manera de portátil privada pagada con recursos públicos, es que puede contribuir a que, de una vez por todas, se desaparezca esta instancia de gobierno que hoy resulta a todas luces anacrónica.
Con 26 gobernadores regionales, 160 provinciales y 1643 distritales, se trata de una instancia gubernamental que, entre otras funciones, se encargan de asuntos tan diversos como informar sobre los conflictos sociales, el desarrollo de los programas y acciones del Estado, y hasta otorgar garantías personales.
Son funciones que, a simple vista, ya son realizadas por otras entidades del Estado, lo cual significa una duplicación onerosa de gestiones, y que hoy nos cuestan a todos los peruanos S/.84 millones al año.
Es un monto relevante que podría ser destinado a fines mucho más relevantes que financiar el proselitismo que realiza un gobierno. Eso claro que lo pueden hacer, pero que lo hagan con su plata, no con la que sale del bolsillo de los contribuyentes.
Por eso, se ve mal que el presidente Ollanta Humala se moleste y responda con malhumor a los periodistas que anteayer le preguntaron sobre los gobernadores que estuvieron en el patio de Palacio de Gobierno el día del anuncio del fallo de La Haya, es decir, qué hacían, cómo llegaron y, sobre todo, con la plata de quién.
“Sí, yo los he invitado… ¿cuál es el problema?”, respondió el presidente con un tono desafiante que debiera evitar especialmente cuando se está hablando de la transparencia en el uso de los recursos públicos.
Preocuparse por eso nunca será una mezquindad, aún cuando pueda ser irritante, pues todo presidente debe recordar que no es un zar que captura temporalmente el poder para usarlo a su libre albedrío, sino el primer mandatario de la nación frente al ciudadano.
Una posible explicación para este desatino es que lo mismo han hecho, con mayor o menor grado de prepotencia frente al respeto estricto del erario, todos los gobiernos que han precedido al del presidente Ollanta Humala, pero eso no es excusa para que, al igual que a los anteriores, se le critique con dureza por ello.
Estas gobernaciones podrían haberse justificado en otro tiempo en que la distancia entre el gobierno central y todo el país era enorme, pero hoy no tienen motivo, salvo el indebido de usarse como aparato partidario del presidente.
Por ello, se debe suprimir los cargos de gobernadores y tenientes gobernadores en todo el país, tal como lo ha sugerido la Asociación de Municipalidades del Perú (AMPE).

0 comentarios: