jueves, 19 de junio de 2014

Queremos trabajar y queremos descansar

Por: Marcela García Guerrero 
Directora de Trujillo Di?
La primera frase ha sido repetida por todos los choferes que el miércoles 18 pasaban por el jirón Orbegoso e Independencia, el bloqueo que sorpresivamente apareció impedía hacer un recorrido normal. Un aparatoso estrado colocado en la esquina de la catedral con el Hotel Libertador, no dejaba transitar a los vehículos que venían por ambas arterias. ¿Falta de respeto al público, a los transeúntes y a la gente que a diario se gana los frijoles al frente de un volante?. Sí, falta de respeto. 
Muchas veces, en esta columna, hemos hablado de la escasa conciencia cívica de los taxistas y choferes en general, pero esta vez tenemos que reconocer que su protesta es válida. 
La Plaza Mayor es de todos los moradores de la ciudad y nadie tiene por qué, de la noche a la mañana, violentarnos de esa manera; sin previo aviso, sin señales de por dónde deben circular los vehículos; se nota una gran falta de planificación y si ésta no existe lógicamente vamos a tener los embotellamientos que vivimos, así como el ensordecedor ruido de las bocinas. 
Realmente esto para cualquier vecino es insufrible y para cualquier turista, es simplemente una locura tercermundista. 
Otra vía crucis sufrieron los moradores del centro histórico, este miércoles 18, pasada las nueve de la noche, al ser sorprendidos por un escándalo mayúsculo de música, cánticos y vaya usted a saber qué más. 
Los grandes micrófonos, no solo nos quitaron la tranquilidad, sus decibeles produjeron una gran contaminación sonora, estoy segura que pasaron los 90 decibeles, es decir más de lo técnicamente permitido a estas horas, que son 50 dB. ¿Estaban probando los micrófonos, o realmente alguien se inspiró, porque la noche invita a esto?. 
Pero el ser buen ciudadano es pensar en la gente que necesita un merecido descanso porque a esta hora es un derecho el que le asiste. Nos preguntamos ¿Los organizadores, han hecho un sondeo de opinión con los afectados para saber si están de acuerdo con esto? O, por su cuenta han pensado y decidido por todos nosotros, convencidos de que sí aceptamos estas manifestaciones, que estamos de acuerdo y además las necesitamos, así de ruidosas y con mucha ostentación. 
Nadie está en contra de las creencias religiosas, todo lo contrario nuestro respeto por todas ellas, pero todas también tienen derecho y van a querer utilizar nuestra Plaza Mayor, y como lo decíamos en un inicio la plaza es de todos y la plaza merece el mayor respeto ya que es un bien público. 
Nuestras autoridades tienen que dar cuenta de esto porque ellos han sido elegidos para preservar la tranquilidad y calidad de vida de los moradores. Es cierto que muchas de ellas han sido partícipes de esta organización, pero aún así nos preguntamos ¿Por qué nuestra actual alcaldesa, con el buen tino y criterio que tiene ha aceptado esto? 

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