lunes, 24 de noviembre de 2014

LA MUJER, A SECAS

De un tiempo a esta parte se viene hablando  de un asunto que lleva décadas o, siglos sin solucionar “la violencia contra la mujer”, existe es cierto, pero al igual que la delincuencia por ejemplo, no se llega al fondo del problema, en este caso se crean comisarías, organizaciones hablan del tema, hay congresos, reuniones, ministerios exclusivamente para el género femenino, hemos avanzado en el sentido de que hay una mayor toma de conciencia al respecto, pero el camino a recorrer para dar solución a este problema aún no se tiene claro.
 Consideramos que hay un tema que no se toca, siendo fundamental y es el de la autoestima, en nuestro país es uno de los problemas principales, en el caso  de la mujer es crucial. Hace poco una amiga me comentaba que desde pequeña su madre les decía, “nunca dejes que un hombre se atreva a golpearte, al primer intento, responde con una bofetada y vamos a ver si el avanza”. Es cierto, la actitud, servil, pacífica, temerosa, el dejar hacer sin tener capacidad de respuesta es lo que debemos trabajar y para esto, si es necesario una campaña en la que actúen psicólogos, sociólogos, antropólogos todos los “logos”, porque es un problema social, es un problema estructural y aquí, así tome su tiempo, es donde debemos atacar. No podemos seguir con la actitud paternalista de sobreprotección, sí debemos actuar de inmediato cuando la agresión se ha producido, pero tenemos que trabajar y de manera sostenida el tema  de prevención,  a esto  me refiero cuando hablo de políticas públicas, así como de las actividades de asociaciones y redes de protección a la mujer su orientación debe ser hacia la prevención. 
Nos cuesta mucho crecer como sociedad, nos cuesta asumir nuestra idiosincrasia, nuestra mayoría de edad, es más fácil ser víctima indefensa, es decir la minoría de edad. El adulto asume sus actos, se responsabiliza de ellos, no le echa la culpa a nadie, no busca el refugio y la piedad de nadie. El niño si, porque no tiene capacidad de respuesta, es indefenso, esta actitud de dejar que otro defina por nosotros es lo que pasa en la violencia contra la mujer. Al margen, hay ciertas conductas anómalas en algunos sectores sociales en los que el castigo físico a la mujer es parte de  una relación, la que debe ser sustituida, pero para ello se necesita todo un trabajo social que repito lleva tiempo pero es necesario hacerlo.
No perdamos el tiempo e iniciemos la construcción de esa ruta preventiva y constructiva, comencemos con los niños, empecemos en las escuelas, sumemos esfuerzos  y digamos una mujer emprendedora, una mujer a secas, no se deja maltratar. Unidas lo conseguiremos
Marcela García Guerrero 
Directora Trujillo di?

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