jueves, 27 de febrero de 2014

La importancia de la estructura familiar

Por: Fernando Maestre
Desde el momento en que una pareja se convierte en padres, sus vidas cambian, y debe ser así, pues en esa nueva familia, papá y mamá, son quienes ayudarán a sus hijos en su proceso de formación, por esto deben interesarse más en participar en la crianza, conocer y entender sus necesidades. 
Por ejemplo, contemplar cómo el padre mira con amor a su esposa, es decir, a la madre. Además, presenciar cómo la madre respeta la voz y la opinión del padre. 
Muchos hogares de hoy carecen de ello y, por eso, los adolescentes son incapaces de mirar con amor y respeto a sus parejas. Así, diariamente vemos que un hombre echa agua hirviendo a su mujer y otro mata a su esposa antes de que se vaya de su lado. 
La estructura familiar debe formar futuros hombres con valores y capacidad de respetar y amar a sus parejas, pese a que ellas quieran terminar la relación. 
Aceptar esa decisión indica que se respeta al otro. Entonces, no basta con que el padre esté en casa como si fuera un mueble o que alimente a los niños y los ame. 
Lo importante es enseñarles a ser varones con ética y respeto a la pareja. Y ellos deben ser el ejemplo de amor a sus esposas.

miércoles, 19 de febrero de 2014

Las “muñecas bravas” y la inclusión social

Por: Luis Triveño
La lingüista norteamericana Julia Penelope utilizaba el siguiente ejemplo para ilustrar por qué la violencia contra la mujer es tan persistente y recibe tan poca atención en la sociedad: La historia se inicia con la siguiente pieza de información: Juan golpea a María. Si se utiliza la voz pasiva en lugar de la voz activa, María pasa a ser el centro de oración: María es golpeada por Juan o, simplemente, María es maltratada. Dicho de otra manera, María es una mujer maltratada. 
Según la lógica de Julia Penelope, si reducimos el episodio de violencia del ejemplo anterior a que "María es una mujer maltratada”, terminaremos formulando preguntas del tipo ¿por qué será maltratada María? ¿tendrá mal carácter? ¿será una “muñeca brava”? Al centrar la atención en la víctima, en opinión de Penelope, las sociedades pierden la enorme oportunidad de formular preguntas respecto del agresor y, con ello, de reducir de manera efectiva la violencia en el futuro. 
Según Jackson Katz, los "modelos mentales" que llevan a los ciudadanos a enfocarse más en las víctimas que en los agresores son más comunes de lo que pensamos en los grupos dominantes (con mayor poder) de la sociedad y abarcan temas más allá de la violencia de género como la orientación sexual, la raza y, hasta la inclusión social. Por ejemplo, estos "modelos mentales" reducen el tema de violencia de género a un tema de mujeres, la raza a un tema de algunas minorías, la orientación sexual a un tema de homosexuales y, extendiendo el ejemplo, la inclusión social a un tema de pobres extremos. 
Estos "modelos mentales”, desconectados de la realidad por asumir que solo algunas personas tienen género, raza u orientación sexual, son la excusa perfecta de los segmentos dominantes para no prestar atención al tema y para eludir la responsabilidad de solucionarlo. 
Según los resultados de un estudio de Proexpansión mostraba lo mucho que todavía le falta al Perú para ser un país con la igualdad de género existente en sociedades modernas. Por ello, plantea la discusión sobre el establecimiento de cuotas o metas explícitas para la participación de mujeres calificadas en el sector privado. En esta tarea el Estado y las empresas privadas tienen un gran rol que jugar. 
Además de tener como reto el elevar la participación de la mujer en la economía peruana, también tenía que superar la alta incidencia que todavía existe de violencia contra la mujer. Para esto no hacen falta cuotas o metas explícitas, para esto solo hace falta liderazgo y colaboración. Liderazgo para enfrentar abiertamente a los agresores y colaboración para estar siempre cerca de las víctimas potenciales para ofrecerles apoyo. Hasta que no seamos capaces de hacer las preguntas correctas respecto de la violencia contra la mujer, del racismo, de la discriminación sexual y de la verdadera inclusión social, Perú seguirá siendo un país con una mayoría de excluidos.

viernes, 7 de febrero de 2014

Acurio: política desde la cocina

Por: Santiago Pedraglio
Gastón Acurio reiteró que no será candidato presidencial el 2016. Que lo suyo es la cocina. Desde ahí, afirma, puede tomar, como lo está haciendo, diversas iniciativas de contenido económico y social que finalmente son, también, políticas. Habría que añadir que su labor en los últimos años no ha sido solo la de un brillante cocinero, empresario y promotor de la cocina peruana. 
Ha hecho algo que pocos líderes nacionales hacen: fusionar corrientes culturales y preocuparse por darle valor a todos los que componen la cadena productiva. Acurio ha convertido el impulso a la cocina peruana no solo en un buen negocio y en un boom de exportación, sino también en un movimiento cultural. 
En un país fracturado social, cultural y políticamente, el movimiento impulsado por él y otros colegas suyos, que ha puesto en valor una antigua tradición peruana, tiene un fuerte contenido de afirmación de la diversidad y consolidación de la autoestima. 
Por eso, su posible aunque ahora claramente desechada opción de participar en la política partidaria era un grave riesgo. No porque carezca de una gran intuición para la oportunidad sino porque no tiene un movimiento político mínimamente organizado como para armar equipo y programa e imponer su voluntad, y sin eso lo más probable es que terminará en brazos de “los de siempre”. 
Siendo así, queda claro que personas como él colaboran infinitamente más que la gran mayoría de políticos en la construcción de un país democrático, moderno y con una explícita voluntad de inclusión y de reconocimiento de que la calidad puede estar en un restaurante de lujo, pero también en una carretilla o un huarique. 
Sin embargo, paralelamente, las reacciones de alerta que despertó la eventual candidatura de Gastón Acurio en otros posibles candidatos, como Alan García, son una señal más de que la novedad que expresa un outsider es un componente fundamental de las elecciones presidenciales peruanas.