lunes, 31 de marzo de 2014

Octavio Paz: un siglo de poesía, cien años de ideas

Un día como hoy, hace una centuria, México vio nacer a quien sería su máximo intelectual y su único Premio Nobel de Literatura. Los festejos en honor del prolífico ensayista, poeta y diplomático durarán todo el año.
Por: Carmen Sigüenza. (EFE). 
“Para mí la poesía y el pensamiento son un sistema de vasos comunicantes. La fuente de ambos es mi vida: escribo sobre lo que he vivido y vivo”, decía Octavio Paz en el prólogo de La llama doble, una idea que resume a este intelectual total del siglo XX que hoy 31 de marzo hubiera cumplido cien años. 
Porque para Paz, un torrente de palabras e ideas, una figura oceánica cuya prolífica obra, tanto en prosa como en verso, está más viva que nunca por su constante modernidad, su experimentación, su transcendencia, su idea del tiempo y del presente o su discurso sobre el diálogo y la tolerancia, todas las artes y experiencias estéticas van a dar a la poesía. 
Y es que este creador nacido en Mixcoac (México) en 1914 y muerto en la capital azteca en 1998, que ganó premios como el Nobel de Literatura, el Cervantes, el Príncipe de Asturias, el Jerusalem o el Internacional Menéndez Pelayo, entre otros muchos, es un gran clásico moderno que indagó en todos los caminos, que experimentó en las vanguardias y que descubrió las culturas india y oriental para muchas generaciones, sin perder el diálogo con la tradición. 
Hijo de un abogado que trabajó para Emiliano Zapata y de Josefina Lozano, descendiente de españoles gaditanos, Paz comenzó a escribir desde muy temprano y en 1937, tras finalizar sus estudios de Derecho en la Universidad Autónoma de México, viajó a España para apoyar la República y participó en Valencia en el II Congreso Internacional de Escritores Antifascistas. 
En él conoció a muchos poetas de la generación del 27 y de la revista Hora de España. El viaje lo hizo con su primera mujer, la escritora y periodista mexicana Elena Garró, con la que tuvo su única hija (Elena) y de la que se divorció en 1959. 
Después se uniría a Bonna Tibertelli y, en 1965, cuando ya era embajador de México en la India, se casaría con Marie-José Tramini, su compañera hasta el final de su vida. 
A su vuelta a México fundó la revista Taller, donde dio cuenta de una nueva sensibilidad literaria, y en 1943 se trasladó becado a EEUU. En 1945 ingresó en el Cuerpo Diplomático de este país y fue destinado a Francia, donde comenzó su relación con las vanguardias, con los surrealistas, con Bretón a la cabeza, y donde descubrió el amor y la libertad como alimentos para su obra. 
En París escribió El laberinto de la soledad, uno de sus más simbólicos y reconocidos ensayos junto con El arco y la lira (donde teoriza sobre la poesía como forma de vida), en el que habla de la identidad mexicana. Fue embajador en París, Tokio y Nueva Delhi, destino en el que se estaba en 1968 cuando en su país se produjo la matanza de Tlatelolco contra el movimiento estudiantil, por orden del presidente Gustavo Díaz Ordaz. 
Paz dimitió de su cargo por solidaridad con las víctimas y desde ese momento se dedicó de lleno a su obra. Fundo dos revistas esenciales: Plural (1971-1976) y Vuelta (1976-1998) con la idea de renovar el panorama cultural mexicano, de hacerlo más abierto y dar cabida a la poesía, la crítica literaria, la filosofía y el ensayo. Transgresor, cosmopolita, enciclopédico, hondo, los temas de Paz abarcan todo. 
El pasado prehispánico de México, el lenguaje, la soledad, el tiempo, el erotismo, el amor y la poesía como vehículos para la transcendencia del hombre, ocuparon su pensamiento. Pero la India, donde pasó seis años, marcó un antes y un después en la vida y obra del intelectual mexicano, quien escribió tres libros de poesía, narración y ensayo: Ladera este, El mono gramático y Vislumbres de la India. 
“En esos poemas procuré expresar –escribe Paz– las impresiones, observaciones, emociones y sentimientos de un poeta de lengua española ante un mundo o, más bien, mundos desconocidos... Mundos de afuera y también de adentro: mi vida misma, con mis pasiones, obsesiones, titubeos y sentimientos”. 
La figura de Octavio Paz es la de un poeta e intelectual mundial, el historiador Enrique Krauze le define como “hombre de su siglo”. Sus Obras Completas están editadas en Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores.

miércoles, 26 de marzo de 2014

Las 10 cosas que más amo de Lima (y los limeños)

Por: Oscar Sumar
Ayer fui a ver un gran espectáculo en Lima, el monólogo del comediante Luis Melgar, en el Jazz Zone. Este artículo está basado en algunas partes del monólogo, con algunos agregados personales. En el fondo, creo que varios de los problemas de Lima (y los limeños) se podrían arreglar cambiando una cosa: ser considerados con los demás.
10. Dicen cosas bonitas. El limeño promedio es un piropeador. Cree que decirle “que rico c…” a una mujer que no conoce, en la calle, es halagador. Algunos dicen “pero a mi no me molestaría que una mujer me dijera piropos”. Creo que la equivalencia justa sería pensar si te gustaría que te piropearan en la cárcel –así es, tras las rejas. Si un hombre más grande que tú te piropeara, quizá podrías experimentar lo que siente una mujer piropeada. Una mención especial merecen los amigos huachimanes y obreros de construcción civil.
9. Tienen miradas intensas. No es exclusivo de Lima, sino de otras provincias de Perú. La gente acá cree que está bien mirar fijamente a un desconocido, como si fuese una atracción turística. No lo está.
8. Comparten sus cosas. ¿Por qué esta mal tirar basura en la calle? No necesita explicación. También vale para orinar en la calle o depositar cualquier otro fluido. Lima no es su basurero o retrete, créanlo o no.
7. Se inventan trabajos. Desde “dateros” hasta notarios, hay una gran cantidad de trabajos inventados. Las personas que recogen las bandejas en los restaurantes de comida rápida o comedores o los que entregan tickets en estacionamientos supuestamente automatizados.
6. Son comprensivos. No se quejan de cosas que deberían indignarlos. El limeño promedio anda pensando en sus propias cosas, poco o nada le interesan las cosas que afectan a todo el país o su ciudad. En lugar de eso, está a la búsqueda de alguien diciendo algo políticamente incorrecto, para poder criticarlo hasta morir y sentir su superioridad moral.
5. Les gusta estar comunicados. Prender tu celular en el cine es igual a prender tu sable Jedi. Ahora ya lo sabes.
4. Les gusta el “contacto”. Es gente cariñosa. Pero frotarse con desconocidos en las colas o en el bus, no es apropiado, es molesto. Guarden su distancia. También en aviones, no es apropiado poner tu codo sobre los dos “brazos” del asiento.
3. Valoran su tiempo. Siempre andan apurados. Cualquiera diría que los limeños descubren la cura del SIDA cada vez que salen de sus casas y necesitan llegar compulsivamente a algún lugar a informarlo. De otra manera, no se explicaría tantos cambios de carril cuando están manejando, no dejar pasar a nadie, empujar, etc. ¿En serio su tiempo es tan importante? Dejar pasar a una persona, aun cuando el semáforo para peatón está en verde, es casi una ofensa para el limeño promedio.
2. Son ingeniosos y astutos. Siempre quieren “sacarle la vuelta” a las normas. Desde las señales de tránsito hasta cualquier trámite. El limeño siempre verá oportunidad de colarse, de saltarse el trámite, de obtener una exoneración. Pero luego, si lo mismo es hecho por un congresista, entonces quieren crucificarlo.
1. Nos motivan a avanzar. Tocan el claxon compulsivamente. Es imposible desintegrar la materia, mediante las bocinas. La mayoría lo hace por “venganza” cuando alguien les ha metido el carro o no avanza, ¿pero se han dado cuenta que afectan a todas las personas alrededor? Si alguien les tirara un golpe, ¿ustedes le pegarían a él y todas las personas a su alrededor como venganza? Avanza carajo
Y tú, ¿eres un limeño zombie?

viernes, 21 de marzo de 2014

La Parada: Decisión y Coraje

Por: Marcela García Guerrero
Directora
La Parada, el viejo mercado limeño, centro de contaminación, suciedad, mafias, informalidad y roedores, ya no existe. Con decisión y coraje la alcaldesa Susana Villarán ha hecho lo que le correspondía como autoridad elegida para gobernar una ciudad, la ha clausurado, el futuro cercano de este espacio, es el convertirse en un hermoso parque con áreas verdes, que tanto lo necesita Lima y las ciudades en general. De nada han servido las protestas, encerronas, amenazas y muchas bravucadas más, de quienes se sentían todo poderosos porque sus votos son muchos y pueden dar réditos a las autoridades vulnerables. 
En este caso les falló, esta mujer duramente criticada -los limeños tendrán sus razones- pero con esta acción ha conseguido demostrar que ejercer la autoridad es un deber y que sí se puede poner orden en una ciudad, cuando hay voluntad para hacerlo. 
Este hecho que podría haber sido la gran noticia de la semana que ha pasado, quedó un tanto relegado a pesar de la trascendencia del mismo -porque es un ejemplo de gobernabilidad- por el boicot hecho al Consejo de Ministros, el Parlamento le pasó factura al gobierno.
Esperemos que este haya sabido interpretar correctamente la lectura de esta lección, aunque los acontecimientos posteriores digan lo contrario. Volviendo al tema Susana, es importante para la gobernabilidad darle el espacio que se merece. Pocas veces hemos visto a autoridades y sobretodo en plena campaña electoral, tomar decisiones tan drásticas, e impopulares para los “sufridos”, comerciantes de la parada. 
Las comillas nos son útiles para resaltar una realidad, el de la informalidad, es momento de terminar con ella, esta lacra que se ha convertido en un modus vivendi de un gran sector de la población es la que imperaba en la Parada, y la gran beneficiaria de este sector, porque gracias a ella se han enriquecido a costa de evadir su responsabilidad fiscal y su responsabilidad social.
Estos señores se han beneficiado a costa de un número menor de ciudadanos que si cumplen con pagar a tiempo sus impuestos y si cumplen con su responsabilidad social. La parada es sinónimo de esto, en su desalojo hemos podido ver esas actitudes matonescas de gente que durante mucho tiempo ha vivido al margen de todo aquello que no sea ganar un buen dinero, generando con su actitud, que otros sì vivan de las migajas que estos se dignaban a darles, hablamos de los cargadores, cuidadores entre muchos otros. 
Un lugar menos, mafioso, insalubre y que no se puede permitir en una ciudad que merece contar con un gran mercado mayorista con todas las comodidades que estos deben tener como hay en muchas ciudades de este continente. Felicitaciones a la alcaldesa de Lima, por demostrar que las autoridades son elegidas para hacer cumplir las normas, cueste lo que cueste. Es un ejemplo que deben tomar en cuenta muchas autoridades entre ellas las de provincia.

martes, 18 de marzo de 2014

Júntala Nomás

Por: Jorge Bruce
El resultado de la presentación del gabinete Cornejo en el congreso refleja uno de los rasgos negativos de la idiosincrasia peruana. El Premier solicitó la confianza del congreso y los representantes se abstuvieron. Lo que suele hacerse cuando hay conflicto de intereses. 
Parece que en este caso los había, en efecto, porque si votaban dos veces en contra el Presidente podría disolver el parlamento. Fue así que nos encontramos en ese clásico nacional que se grafica en la pregunta: “¿Cierro la puerta al salir o la dejo abierta?” Y los precavidos congresistas respondieron: “Júntala nomás”. Ni fu ni fa. Ni chicha ni limonada. 
No te digo que sí, pero tampoco que no. Tú verás. Hablamos. Esto dio lugar a otra jugada “maestra”, en la que siete congresistas nacionalistas votaron en contra, a fin de anular el efecto de las abstenciones. 
Con lo cual el presidente del Congreso quedó más perdido que pulpo en garaje y no admitió la votación, suspendiendo la sesión. No cabe hablar de desprestigio porque, desafortunadamente, no queda prestigio alguno en ambas instituciones. 
Digo desafortunadamente porque vaya que necesitamos un Congreso respetable y un Gabinete eficiente, confiable, atento a las demandas de los peruanos. Horas después, el presidente Humala, extrañamente ataviado con jeans y camisa remangada, mientras su gabinete lo escoltaba elegantemente vestido, pidió una segunda votación. 
No le faltaba razón, pues ese resultado nos deja con un Consejo de ministros aún más fantasmal que antes de presentarse a pedir un reconocimiento a su mellada autoestima. Pero lo que sí le faltó fueron razones para entender lo que había sucedido. 
Aunque el congreso no se atrevió a rechazar tajantemente (y no “tangencialmente” como dijo, en un divertido lapsus, la ministra Ana Jara en unas declaraciones referidas a la salida del Premier Villanueva) al equipo de Nad, perdón, Cast, perdón, Cornejo (los psicoanalistas también tenemos lapsus), el desaire lo deja muy mal parado. 
El problema es que el Presidente no parece darse cuenta de que la opinión pública interpreta la progresiva opacidad de los primeros ministros y sus equipos ministeriales, como una señal peligrosa para la gobernabilidad. Si bien casi nadie quiere desequilibrar la economía del Perú, tampoco se espera que continuemos en esta abulia política, en donde solo interesa el flujo de capitales. 
Ese es el defecto esencial de este gabinete: representa una terca apuesta por el abandono de las obligaciones gubernamentales. Eso no se va a resolver con votaciones, sino con decisiones políticas claras y potentes. Mientras tanto, la alcaldesa Villarán acaba de dar una muestra ejemplar de lo que significa asumir el mandato que le hemos confiado. 
Recuperar La Parada es lo contrario de juntar la puerta: es cerrarla con firmeza al abuso de las mafias y abrirla a los habitantes de Lima. Como Alberto Andrade, acaso no será reelegida, pero será recordada por este acto valiente e indispensable. Era su obligación hacerlo, pero nuestros políticos son maestros en el arte de esquivarlo.

sábado, 15 de marzo de 2014

Paisanos y Jacintos

Por: Gabriela Wiener 
Leo que la Paisana Jacinta es el tema hot del momento. No me sorprende, tampoco hay mucho que elegir, si consideramos que cada vez que apanamos a Nadine, Dios mata a un gatito. 
Como nunca en mi vida he visto ese programa pero soy una periodista de investigación me paso los siguientes 45 minutos viendo videos de youtube. 45 minutos de mi vida. 45 minutos durante los cuales no me río ni una sola vez. 
Me quedo perpleja: hace mucho que no veía algo tan… tan… tan absolutamente aburrido. Leo también que en los sectores A-B la audiencia alcanza picos muy altos. ¿En serio? ¿Hay un grupo de gente que tiene plata para ir al teatro o para comprarse cajas de temporadas completas de series originales pero prefiere poner canal 2 para mirarse al espejo con las risas enlatadas acariciando onanísticamente sus prejuicios? 
La de Benavides es una caricatura infame, que denigra a un elemento supuestamente vulnerable de nuestra sociedad: mujer, andina, sola, migrante y trabajadora del hogar, dotándolo de características impuestas por un paternalismo aún más ofensivo: es ignorante pero noble, es achorada pero humilde, es vulgar pero es alegre, es pobre pero honrada. 
El reduccionismo y la ramplonería de la mano de un buenismo exasperante. La fórmula ganadora para triunfar en la televisión peruana. Buen provecho.  
A decir verdad, ahora que lo pienso, el personaje Paisana Jacinta no me ha resultado tan interesante como los otros personajes que la rodean. 
Esa comparsa de “no paisanos” cholos, negros y blancos, de clasemedieros, de pícaros y de criollones de racismo moderado y clasismo solapa que —si alguien entre los responsables de ese programa supiera lo que es la metaficción— seguramente también vería la Paisana Jacinta. Esos otros que no nos escandalizan, tal vez porque nos parecen más normales. Tal vez ellos, nosotros, seamos la verdadera caricatura.

miércoles, 12 de marzo de 2014

Por fuera flores…

Por: Guido Lombardi 
Si un desprevenido observador analizara las cifras del desarrollo peruano de la última década se encontraría con cosas como las siguientes: el PBI pasó de 60 mil a 220 mil millones de dólares, la mortalidad infantil cayó de 28 a 14 por cada 100 mil nacidos vivos, la desnutrición infantil crónica pasó de 23% hace 10 años a 9% en la actualidad y la pobreza extrema de 19% a 5%. Y podríamos seguir con cifras igualmente alentadoras: la inversión total llegó durante el 2013 a la cifra record de 57 mil millones de dólares, equivalentes al 28% del PBI, y el ingreso nominal per cápita se aproxima a los 7 mil dólares al año. Si, intrigado, el observador preguntara cuál es la fórmula para esos logros, habría que responderle en primer lugar que se trata de una combinación de factores, siendo el más importante la continuidad y consistencia de las políticas económicas seguidas por los tres últimos gobiernos. Pero nuestro hipotético observador quedaría completamente desconcertado al enterarse que la aprobación a nuestro presidente ha caído 15 puntos en el último mes y que la intención de voto para los dos anteriores no supera el 10%. Explicarle el porqué de esa situación sería mucho más complicado y creo que sería un esfuerzo condenado al fracaso. ¿Cómo explicar nuestras carencias institucionales y nuestra incapacidad para enfrentarlas? Contarle que la última crisis ministerial se produjo por una intervención directa de alguien que no tiene cargo oficial en el gobierno, que el recién estrenado gabinete ya tiene una ministra cuestionada, que una congresista del oficialismo utiliza su cargo para lograr beneficios personales y que lo mismo hace (desde antes de asumir el cargo) un congresista de la oposición puede resultar ilustrativo pero insuficiente. ¿Seremos capaces de asumir las reformas políticas indispensables para darle sostenibilidad al desarrollo? Nuestro alicaído Congreso tiene la respuesta.

martes, 11 de marzo de 2014

Las mujeres pueden organizar su casa como una empresa

Por: Kety Jáuregui 
Rompiendo los mitos y estereotipos que hay sobre las mujeres que trabajan en cargos de dirección, la encuesta realizada a ejecutivas de Latinoamérica el año pasado por la Universidad ESAN, entre otras instituciones1, cuestionan el estereotipo sobre la limitación que les imponen sus responsabilidades domésticas. 
Las entrevistadas de 17 países de América Latina, en promedio, trabajan 55 horas por semana y viajan cuatro días cada mes para atender exigencias de su cargo. Asimismo, las ejecutivas latinoamericanas están comprometidas con sus carreras y no renuncian a la maternidad. De modo que aquel mito según el cual ser madre es un impedimento para quienes desarrollen funciones de dirección en una organización, queda demolido. 
Pero eso no es todo. El 85% de las entrevistadas ya tuvo uno o más hijos y de éstas, 67% quería llegar a posiciones de poder. Y el 82% de las ejecutivas contribuye actualmente con el 50% o más del presupuesto familiar. Por otro lado, el 55% de las entrevistadas califica el balance entre su vida laboral y sus responsabilidades familiares como el principal desafío en su carrera. 
El camino de las ejecutivas latinoamericanas no está exento de limitantes y desafíos. Entre las dificultades encontradas, la mencionada con mayor frecuencia es la discriminación salarial para el 39%, así para el 94% su salario haya mejorado a raíz de sus ascensos. 
Así, la presidenta colombiana de una multinacional dijo al ser entrevistada: "Sí he sentido algo de discriminación porque a otros presidentes de la corporación, hombres, creo que sí les pagaban más. Sí pienso que hay o había algo de que las mujeres pueden ganar un poco menos". Una vez evaluados los resultados de la encuesta, tenemos algunas sugerencias para las organizaciones. 
Consideramos importante dar a las mujeres ejecutivas oportunidades con mayor frecuencia al ascenso y promoción, pues ellas están interesadas en ascender y ejercer el poder. Por otro lado, las organizaciones deberían ayudar a hombres y mujeres a comprender y aceptar las diferencias, y así poder cosechar las ventajas de la diversidad, pero también las dificultades que ello puede traer en el sentido de tener que aceptar y adaptarse a diferentes estilos y comportamientos que las mujeres traen consigo y que puede ser su principal contribución. También se les sugiere revisar y modificar las políticas de recursos humanos, sobre todo el tema de línea de carrera, planes de sucesión y salarios. Otro tema importante es desarrollar programas de entrenamiento en habilidades de liderazgo y gestión. A las organizaciones en general les recomendaría, para desarrollar una mejor política de género, implementar el empleo a tiempo parcial, que es sin duda un tema pendiente en el mercado laboral en el Perú. La utilización del contrato a tiempo parcial es una forma de inclusión social a personas que tienen más dificultades de acceder al mercado laboral que son las mujeres y jóvenes. A las mujeres profesionales les ayudaría a conciliar la vida laboral y familiar, y a la vez sería muy beneficioso para la economía y desarrollo social de nuestro país. Nuestra recomendación a las mujeres que apuntan hacia puestos directivos sería que planifiquen su carrera profesional. Los dejo con una reflexión final: las mujeres pueden organizar su casa como una empresa.