jueves, 24 de julio de 2014

Fiestas patrias, las de mi tiempo

Por: Marcela García Guerrero
Directora Trujillo Di?
Los cambios son buenos y necesarios, además son parte de la vida, caso contrario nadie existiría en este planeta llamado tierra. Desde los primeros días del mes de Julio actualmente vemos que el sentimiento patriótico de nuestros ciudadanos se manifiesta con las benditas escarapelas que se ponen en las solapas, o donde se les antoje, así se sienten que son más peruanos que la papa. 
Esto unido a colgar la bandera no solo en los tejados, también en las ventanas, nuestro símbolo patrio tratado como cualquier cosa, esto demuestra el poco respeto que se tiene por ellos, se ha perdido el sentido de las Fiestas Patrias, ahora son días para descansar o el que puede hacerse un viajecito. 
Hace algunos años, al inicio del mes de Julio, se escuchaban hacia el medio día el ensayo de las bandas de los colegios emblemáticos de Trujillo, como San Juan, Seminario, Marcial Acharan, entre otros, igualmente se iniciaban los ensayos para el desfile escolar, que se realizaba el 27 de Julio. 
Los colegios se esmeraban por conseguir el preciado gallardete, premio a los mejores el que generalmente recaía entre los hombres en el colegio de San Juan o, el Seminario, Santa Rosa era la que se llevaba la palma en el de mujeres, ganándole al Liceo Trujillo, Belén entre otros. 
Trujillo era una ciudad pequeña, plácida, para los jóvenes demasiado tranquila, pero en estas fechas todo se llenaba de una nueva energía. Este desfile era el más apreciado por los trujillanos, quienes recorrían las calles para ver desfilar a sus colegios preferidos, familiares, amigos, y jóvenes entusiastas aplaudían a sus colegios preferidos, era toda una fiesta, en la que no podían faltar las autoridades: Alcalde, Prefecto y Ministerio Público. Por estas fechas, salía nuevamente a relucir la histórica batalla de Ayacucho, los héroes nacionales, y por supuesto Don José de San Martín. 
Bolívar no era muy apreciado es más se diría que muy en el fondo los profesores de historia del Perú, se habían puesto de acuerdo para resaltar su figura en desmedro de la de Bolívar, por lo tanto no se hablaba aún del “Sueño Bolivariano” tan publicitada en los últimos años. 
En las familias se repetían las historias de la gesta libertadora, y las casonas volvían a llenarse con los fantasmas de los primeros héroes libertarios de nuestra ciudad. Julio para los niños y adolescentes era a la vez el mes de la ropa nueva, (abrigos, vestiditos de terciopelo y cuellos de encaje, o guipur y lo más lindo, los zapatitos de charol comprados en la zapatería de Optaciano García. En el mes de julio los niños y jóvenes peruanos a la par de cantar el himno nacional a grito pelado, recibían obsequios de sus padres, quienes recalcaban la importancia del “Somos Libres”, y quienes recordaban a los que supieron defender su independencia. La familia y la escuela cumplieron su rol de ir formando ciudadanos amantes de su historia, su tierra y su libertad.

jueves, 10 de julio de 2014

El consumidor va al “súper” principalmente por ofertas

"El consumidor peruano, es un conocido desconocido", así define Ricardo Cueva, director de IPSOS Marketing, el comportamiento actual de los peruanos en cuanto a usos y costumbres a la hora de ir de compras. Con la finalidad de develar a este "desconocido" la citada entidad realizó un estudio para saber cómo evolucionó el comprador y cuáles son sus características durante los últimos seis años. 
El consumidor peruano es prioritariamente conectado a internet, pero que aún no se anima a realizar transacciones en línea. "En Lima un 86% de las personas no compra ni vende en internet y en provincia la cifra es de 95%", declaró. 
Destacó que la casa y el teléfono móvil crecen como lugares privilegiados de conexión. "Sobre todo en Lima, cada vez hay mayor número de hogares que cuentan con servicio de internet, y también mayor cantidad de peruanos que cuentan con internet en sus celulares, lo cual es señal de progreso y conectividad". Además, el peruano es un comprador que prefiere la modalidad tradicional, pero que asiste a los supermercados y tiendas de retail en búsqueda principalmente de ofertas. 
"El 28% de las amas de casa asisten únicamente a los supermercados para los 2 por 1 y demás promociones, incluso se agrupan para que el ahorro sea mayor", puntualiza. 
"La apertura de malls y demás, permite a las personas sentirse parte del cambio y la mejora de su ciudad, otorga satisfacción y seguridad a los consumidores y les otorga una ilusión de compra, un deseo de volver a ese lugar para comprar".