martes, 18 de octubre de 2016

PROBLEMÁTICA DE LA CULTURA Y SITUACIÓN DEL PATRIMONIO CULTURAL DE LA LIBERTAD


El patronato Trujillo ¡Ahora!, participó el último viernes en la primera sesión descentralizada y segunda audiencia pública en Trujillo, realizada por la Comisión de Cultura del Congreso, en la que se abordó la problemática de la cultura y la situación del patrimonio cultural en el departamento de La Libertad. La sesión estuvo presidida por el congresista y presidente de esta comisión Francisco Petrozzi, además del Congresista  Juan Carlos del Águila Cárdenas, integrante de la comisión.

Estuvieron programados a participar los funcionarios del Gobierno Regional, de la Dirección Desconcentrada de Cultura de La Libertad, Municipalidad Provincial de Trujillo, así como representantes de Asociaciones culturales y público en general, como los pobladores de Huanchaco, que resaltaron el problema de los totorales.

En esta audiencia Trujillo ¡Ahora! a través de su presidenta, Marcela García Guerreo, dio a conocer que aún falta mucho por hacer a favor del Patrimonio Cultural y mayor compromiso de todos. Además se insistió en que las autoridades deberían hacer un llamado a todas las instituciones para que normalicen el buen uso de los inmuebles, su  conservación y alternativa de uso; dar a su ves  facilidades a los propietarios de las casonas para que tengan interés en restaurarlas, como :  agilizar los trámites, dar asistencia técnica, hacer un estudio del tipo de arbitrario que deben pagar, pues mantener estas casonas es costoso y no solo deben ser utilizadas como viviendar, también deben ser de usos múltiples, como orientados a la cultura y a boutiques especializadas. En muchas de las casonas en restauración no se respetan las normas, según informan en algunas la autorización la ha dado el instituto de Cultura de Lima sin respetar a su filial de Trujillo, y sin ninguna coordinación con las instancias respectivas. Se propone que los responsables de  velar por nuestro patrimonio deben ser también el gobierno local y regional. Un problema fundamental a  resolver, manifestó,  es el del alcantarillado,  con urgencia deben priorizarse las zonas más críticas e iniciar el cambio de las mismas,  en muchos sectores ya ha  colapsado, caso contrario el centro histórico no va a soportar hasta el “bicentenario”,  estas obras se pueden hacer en convenios con financieras de fuera y/o con empresas en el programa obras por impuestos señaló, la presidenta. Puntualizó que otro problema que requiere atención inmediata son  las veredas del centro histórico, manifestó que su deterioro constituye un serio problema para los transeúntes.  

Fue enriquecedor ver la activa participación de la sociedad civil quienes dieron a conocer los problemas que tienen que afrontar a diario en sus respectivos espacios, tanto en Huanchaco con los Totorales, que están prácticamente desapareciendo. En Moche, Virú, entre otros,  coincidiendo  que requieren de las autoridades acciones concretas que contribuyan al desarrollo y mejora de la ciudad y la región.


Por su parte el presidente de la Comisión de Cultura y Patrimonio Cultural del Congreso de La República resaltó la necesidad de incluir mayor presupuesto al Sector Cultura para que cumpla con sus funciones.


Oficina de comunicaciones
Patronato Trujillo ¡Ahora!

miércoles, 5 de octubre de 2016

DIÁLOGO SÍ, VIOLENCIA NO

Fuente: diariocorreo.pe

La ciudad estos días ha estado convulsionada. La falta de una comunicación clara y transparente de la comuna provincial, respecto a las acciones a tomar con el SEGAT, (Organismo Público descentralizado – OPD) , encargado de la limpieza pública y el control ambiental, llevó a que la comunidad en general y los trabajadores de la misma, reaccionaran en contra de esta medida que pretende tercerizar esta entidad. 

Los diversos medios de comunicación, informaron del caso, el sindicato del SEGAT, tomó medidas de fuerza que se pueden entender por el temor a quedar sin empleo, pero nada justifica la agresión que cometieron con la regidora municipal, señora Vilca. 

No se llegarían a estos extremos si las autoridades competentes se acostumbraran de una vez por todas a INFORMAR, a la comunidad la situación en este caso de algo que sentimos todos como es la falta de limpieza pública, en una palabra el descuido en las calles, que va contra la calidad de vida de los moradores.

MONOLOGO DE LA CASONA TRUJILLANA


Nosotras también tenemos alma, energía y sentimos el paso del tiempo como todos los que han morado en nuestras entrañas, como a todos los que hemos cobijado en nuestros muros. Fuimos construidas con gran amor y entusiasmo en una época en la que nuestro rol era servir tanto de cobijo a los moradores de nuestra ciudad, como también ser parte de su actividad comercial, social y amical, lo más atractivo de todo era el recibir a los viajantes, amigos y gente de buen vivir que llegaban a esta, aún pequeña ciudad en expansión. 

Las tertulias después de los almuerzos y por las tardes a la hora del te, eran un placer, las damas, como hasta ahora se estila, en uno de los salones y los caballeros, con puro y copa en mano, ocupaba otro espacio. Ellas comentaban lo último en moda y muebles que habían llegado de Europa, al puerto de Chicama, ( el puerto de Trujillo en esa época), era el momento de ponerse al día de los últimos acontecimientos del momento, como las hermosas sedas que compró Doña Catalina la esposa del comendador, o, la boda de la hija del corregidor, los vestidos un tanto indecorosos de la viuda de un notable, y los extranjeros guapos ellos, que habían llegado para estudios, o mejora de la ganadería en las haciendas, todas pensaban en las hijas casaderas. En fin, el típico cotilleo que tanto gusta, hasta ahora, a mujeres y hombres. En esa época eran tanto o más sabrosos, además de necesarios, ellas no estudiaban, se dedicaban a la casa, los bordados y a administrar la cantidad de empleados a su servicio, confieso que deben haber sido excelentes administradoras. Los hombres por su parte, con el señor cura incluido y por supuesto las autoridades , y los hacendados de siempre, entre sus temas predilectos estaban, las cosechas, la producción en las minas, los decretos dados por su alteza real, el levantamiento de esclavos en determinados lugares, las noticias llegadas en el último vapor y los asuntos indígenas entre otros temas.
 
Pasaron los años, otros vientos agitaron nuestra ciudad, se hablaba de las luchas libertarias, nosotras seguíamos cobijando a herederos de antiguos propietarios, otras, albergaban a otros dueños, que se habían enriquecido con el comercio, o, que había llegado del viejo continente. Sin tener ninguna posición, y sin consulta, nosotras seguíamos cobijando tanto a los realistas, como a los republicanos, eran tiempos difíciles pero interesante, nosotros seguíamos las discusiones políticas, nuestros muros aún guardan la energía de estas, o los secretos de las largas conversaciones previas a los momentos históricos tan próximos a un cambio que se avecina.
 
Y llegó lo que tenía que llegar, en 1820, el Marqués de Torre Tagle proclama la Independencia , Trujillo se convierte así en la primera ciudad del Perú Libre, de allí el nombre a nuestra región La Libertad. Fuimos mudos testigos durante años, tanto de las luchas internas como de grandes victorias y también traiciones. A finales del siglo diecinueve, vimos como nuestra ciudad fue arrasada por las tropas chilenas, nuestros muros que albergaron a libertarios, ahora albergaban también al invasor. Si nos escuchas detenidamente podemos contarte todos los acontecimientos y secretos de esta hermosa Villa.
 
Un siglo después, hasta finales del mismo, nuestras calles aún eran tranquila las costumbres habían cambiado, muchas de nosotras éramos acondicionadas a los nuevos estilos y gustos, pero seguíamos bellas, y nos sentíamos amadas, nuestros nuevos dueños, seguían cuidándonos con cariño y orgullo. Pero algo cambió, que fue producto de la modernidad, pues debe ser. Los gustos ya no eran europeos, más bien se sentía la influencia americana en los jóvenes dueños quienes decidieron abandonarnos, ya no teníamos el cuidado de antaño, había riña entre los hermanos, otros nos tildaban de vejestorios, enmohecidos y costosos, muchos decidieron deshacerse de nosotras a algunas les fue fatal, las destruyeron por completo, ahora son grandes cocheras, a otras abrieron sus puertas y dejaron que entren gente que no tenía ni idea de la historia que se encerraba en sus muros, el descuido, el abandono fue presa de nosotras. Pocas se han salvado, el trujillano no sabe que su historia, esta en nuestros muros, al igual que su valor arquitectónico. Cada día va desapareciendo una de nosotras. ¿Cuál será el futuro de la Hidalga ciudad de Trujillo?. ¿Cuál será el futuro de nosotras?. Trujillo tiene la respuesta. 


Trujillo, 27 de octubre de 2016 
MARCELA GARCIA GUERRERO